El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este martes de que existen "tendencias peligrosas" que pueden propiciar que se repita otro genocidio como el que hace treinta años tuvo lugar contra los bosnios de Srebrenica. Allí las milicias extremistas serbias mataron a 8 mil bosnios y los sepultaron en fosas comunes.
"No podemos ignorar las señales de alarma: los discursos de odio están al alza y dan alas a la discriminación, el extremismo y la violencia. Asistimos a la glorificación de criminales de guerra y vemos otra vez las mismas tendencias peligrosas que condujeron a aquellos crímenes atroces", dijo Guterres en un discurso leído ante la Asamblea General durante un acto por el aniversario de aquella masacre.
Guterres hizo un amago de autocrítica como jefe de la ONU. "Debemos reconocer verdades incómodas: hace treinta años la ONU y el mundo defraudaron al pueblo de Srebrenica. Aquel fracaso colectivo no fue un accidente de la historia, sino resultado de políticas, de propaganda y de indiferencia internacional".
Tendencias peligrosas repetirían genocidios
A continuación, alabó el trabajo de la sociedad civil bosnia para que aquella matanza no quedara impune. Que llegara a los tribunales internacionales, y en última instancia, a la Corte Internacional de Justicia, que dejó claro que los Estados tienen una obligación clara de prevenir el genocidio.
El funcionario citó al tribunal creado para los crímenes de la antigua Yugoslavia. "Dejó claro que la responsabilidad por el delito de genocidio es individual y no puede atribuirse a un grupo étnico, religioso o cualquier otro colectivo o comunidad como tal".
Guterres no citó en ningún momento la guerra sobre Gaza ni al Estado de Israel, ni siquiera de forma alusiva, en un momento en que arrecia el debate sobre si la muerte de más de 57 mil 600 palestinos a manos del Ejército israelí desde octubre de 2023 cabe o no calificarla de "genocidio". Es algo que la ONU no ha hecho todavía.
Algunos países y organizaciones proderechos humanos hablan abiertamente de genocidio. Guterres ha dicho repetidamente que esa calificación corresponde hacerla a los tribunales competentes y no a la ONU.









