Para evitar las situaciones dolorosas como las que se han registrado en los últimos días, con huelgas de hambre y manifestaciones de protesta, el Estado debe no sólo dar muestras de buena voluntad para liberar a los detenidos, sino garantizar que los procesos se hagan de forma transparente. El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana y arzobispo de Valencia, monseñor Jesús González de Zárate cree que a partir de la ley de amnistía que se discute en la Asamblea Nacional debe propiciarse un diálogo sustentado en información clara que lleve tranqulidad, en especial a los familiares de los presos políticos.
A juicio del alto prelado de la Iglesia Católica, lo ideal es que la ley de amnistía se apruebe cuando ya todos los detenidos hayan sido excarcelados. "Sería un signo de que es posible ese ámbito de convivencia en el país".
Recientemente la CEV, en una exhortación pastoral con motivo del cierre de la 125° asamblea ordinaria plenaria, pidió que la amnistía fuese cuidadosamente estudiada. Que sea amplia e inclusiva y que permita lograr avanzar hacia la paz de la nación ante la crisis social, política y económica en la que está sumida desde hace varios años.
Buena voluntad para liberar y transparencia
Hoy, en Valencia, el presidente de la CEV sentenció, tras ser consultado por los medios, que la amnistía no se refiere a personas sino a hechos y aclaró que ponerle adjetivos a esos hechos, en un sentido o en otro, implicaría una manifestación de condena en si misma. El entiende la amnistía como la renuncia del Estado a aplicar mecanismos de imputabilidad sobre unos hechos.
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Monseñor González de Zárate insistió en la necesidad de que se den garantía a los familiares sobre las cosas que van a suceder. De esa manera se evitarían situaciones dolorosas, que más bien parecen contradictorias con lo que se dice que se quiere hacer. Reconoció que se trata de procesos complejos, porque en ellos intervienen diversos òrganos del Estdo, pero cree que existen mecanismos para dar una información más clara que dé mayor seguridad.
Liberados, no excarcelados
Para monseñor, lo ideal es que los presos políticos sean liberados y no excarcelados e insistió en que si se quiere que se vea una intención positiva de parte del Estado, es imperioso un diálogo con los familiares, hoy inquietos por no saber cómo se está dando este proceso. Los especialistas en el tema han dicho que la Ley de Amnistía es un pacto de convivencia de la sociedad, por lo que lo ideal es que se escuche y se reflexione.
Pero monseñor también envió palabras de aliento. "En este momento Venezuela debe mirar hacia el futuro con la esperanza que le da la fe cristiana y la posibilidad que tenemos todos de participar en un proceso de transformación de las realidades doloras que sufrimos. Creamos en Dios y también nosotros pongamos de nuestra parte en la respuesta que debemos dar a las situaciones difìciles y complejas que vivimos".









