Los educadores del estado Miranda proponen convocar a un paro de actividades por 48 horas ante el silencio del Ejecutivo nacional sobre las exigencias de mejoras laborales y salariales.
El anuncio fue realizado por el profesor René Zapata, secretario de organización de la Federación Venezolana de Maestros (FVM) en el eje Tuy-Guaicaipuro, durante una asamblea intergremial celebrada en Los Teques.
El dirigente sindical advirtió que los educadores venezolanos se encuentran viviendo en condiciones de extrema precariedad económica, con sueldos devorados por la inflación, la falta de seguridad social y bonos arbitrarios.
«El Ejecutivo ha venido ignorando las solicitudes de los trabajadores y si después de un paro de 48 horas no nos dan respuesta, entonces tendremos que ir a un paro nacional», sentenció Zapata. El vocero dejó claro que, de persistir la política de oídos sordos del patrono, la última alternativa será la huelga indefinida.
Zapata denunció que el sindicato ha recorrido diversos planteles de los Valles del Tuy para constatar y atender denuncias sobre presuntas represalias institucionales en contra de los docentes que acataron la jornada nacional de protesta del pasado 11 de junio. Reportó que en varias escuelas los directivos han intentado levantar actas de inasistencia para sancionar de forma ilegal al personal.
«Están pasando el acta de inasistencia de ese día, pero eso se cae con la cláusula número 82 que dice que los educadores pueden hacer reuniones, tienen derecho a organizarse, movilizarse y hacer sus reclamos”, puntualizó el portavoz mirandino.
Educadores que no dan marcha atrás
Esta nueva escalada de protestas se produce inmediatamente después del paro nacional educativo ejecutado el pasado 10 de junio. Aquella jornada alcanzó un acatamiento promedio del 80% en todo el territorio venezolano, según los datos aportados por la profesora Carmen Teresa Márquez, presidenta de la FVM.
Márquez recordó que esa manifestación de brazos caídos, donde los educadores se quedaron en sus hogares, contó con un respaldo de los padres y representantes, quienes decidieron no enviar a sus hijos a las aulas en solidaridad con la crisis docente.
Al igual que en Miranda, la directiva nacional de la FVM repudió que en estados como Vargas, Apure y Zulia se registraran actos de amedrentamiento por parte de supervisores, directores y piquetes de la policía para forzar la apertura de escuelas.
La plataforma de lucha del magisterio venezolano se mantiene firme en puntos no negociables: ajuste del sueldo básico que cubra el costo real de la canasta alimentaria; reactivación y firma de una nueva convención colectiva que proteja los derechos laborales del gremio; pago justo del cestaticket y la revisión del bono de Responsabilidad Profesional, el cual es calificado de discriminatorio por excluir de forma arbitraria a los educadores jubilados y al personal contratado.
El Pitazo









