A las 6:04 de la tarde los gritos comenzaron a escucharse en el edificio Star Palace de Prebo, en Valencia, en donde Raquel Pantoja vive con su hijo. Lo que siguió fue un sacudón que reveló una realidad que a Pantoja llevaba tiempo preocupándola, un terremoto en Venezuela.
Ella veía con preocupación reportes en medios de comunicación en los que se citaba que el país había registrado distintos movimientos sísmicos, todos de baja magnitud. "Tenía la sensación de que algo así podía ocurrir, pero nunca tan fuerte.
Pantoja tenía solo cinco años cuando vivió el terremoto de Caracas de 1962. "Tengo recuerdos difusos pero todo volvió a mi mente. La gente gritando Dios mío, yo corriendo con mi abuela y al saltar una grieta perdí mi zapatilla, veía las grietas en las casas y edificios de la época".
Ahora la situacion no solo es similar, sino peor. Pantoja relata que su hijo salió del cuarto a sostener los muebles en donde guarda decoración de navidad y de otras temporadas, así como santos y fotos familiares. "Si él no hace lo que hace hubiésemos tenido pérdidas lamentables, materiales, pero lamentables porque luego uno no tiene para comprar algo similar. Todo es muy caro".
La casa de Pantoja tiene dos porrones de barro partidos por la mitad, otro con tierra en el suelo. Cuando la tierra se calmó ella decidió quedarse y ver con calma como la gente corría por las escaleras y sus vecinas gritaban en los marcos de las puertas.
"Nadie te prepara para un terremoto y menos para dos terremotos. De inmediato lo que piensas es en la muerte. Cuando me coloqué debajo de la viga y vi a mi hijo yo lo que me imaginé fue el techo derrumbándose.

Escombros y miedo en las calles
Al bajar las escaleras se topó con grietas en todos los pisos del edificio y en la planta baja, frisos caídos. Eran obras que hace unos años habían reparado. Al salir a la calle se encontró con centenares de vecinos, entre llantos, otros con colchones en las jardineras.
"Mira la grieta". Fue lo que escuchó de una vecina y al mirar hacia el edificio Mallorca se sorprendió al ver una grieta que parte por la mitad el edificio. De inmediato pensó que esa es la división de las dos alas del edificio.

En la medida que caminaba se preocupaba más. Pensó en su familia en La Guaira, de la que hasta los momentos no tiene noticias. "Mis cuñadas. No se nada de ellas".
En el interior del edificio Mallorca, Juan Carlos Colina vivió una situación de terror. Su madre se encuentra con problemas de salud y camina en andadera. Vive en un piso 7, igual que Pantoja y como pudo bajó a su mamá y a su perra por las escaleras mientras el tumulto de gente también peleaba por llegar a la planta baja. Todo para huir del terremoto.

"Eso allá adentro está feo, grietas por todos lados y frisos caídos", dice Colina mientras acaricia a su mamá y envuelve en una manta violeta a su mascota.
Hay muchas personas en las calles, algunas descansan dentro de sus vehículos otros intentan encontrar señal telefónica. Plataformas como Movistar perdieron su señal en varias zonas del país y esto aún no ha sido resuelto, lo mismo ha ocurrido con varias compañías de internet.
Vidrios por doquier
Mientras tanto las puertas del CC Shopping Center están cerradas y Juan José Placencia, presidente del condominio, recorre los pasillos del centro comercial para hacer un balance de los daños. Él se encontraba en una reunión con la junta para tomar decisiones de unos trabajos ingenieriles cuando sintió el movimiento y todos entraron en pánico.
Lo primero que hicieron fue correr hacia el estacionamiento y se encontró con los carros aparcados rebotando como balones de basquet. Eso lo preocupó. Además el terremoto duraba más tiempo que otros ocurridos en el pasado y eso hacía que él y sus acompañantes perdieran el equilibrio. "No era normal, fue como un minuto y veinte".
El Servicio Geológico de los Estados Unidos reportó un primer movimiento telúrico de 7.2 y luego a los pocos segundos otro de 7.5, lo que expertos llaman un "doblete" un fenómeno poco común. El epicentro del primero fue en San Felipe, capital del estado Yaracuy y luego en la localidad de Yumare, también en la misma región.

La misma agencia reporta que Venezuela se encuentra en su escala en alerta roja, lo que se traduce en su informe más reciente en devastación total, de esta manera lo denominan. En una escala de gravedad marca en el nivel más alto de peligro al municipio Puerto Cabello, con la denominación X, mientras que Valencia está bajo la denominación VII que corresponde a amenazas moderadas y graves.
Sin embargo la denominación de Valencia es lo suficientemente grave como para que se registren paredes derrumbadas, grietas profundas, vidrios rotos. Todo esto lo presenta el Centro Comercial Shopping Center de acuerdo a Placencia. "El vidrio del bingo, se desprendió y cayó sobre un carro, las vitrinias de un gimnasio se quebraron".
Daños estructurales
No muy lejos de ahí, en la iglesia La Purísima se exhibe ahora en la cara sur de su campanario un enorme agujero. En la fachada un pared completa cedió. Danny Osorio dice haber escuchado el sonido, ella vive en esa calle y salió asustada para resguardarse cuando vió el escenario. "Me persigné, pero esto ha sido aterrador. Es como si el venezolano pagara una especie de maldición".
En la Avenida Bolívar Norte de Valencia al caminar hay escombros por los suelos, que recuerdan a cada tantos metros que el evento telúrico ha causado estragos, y el más visible es el del edificio Bella Vista , donde más de 50 familias viven y en donde hoy desde el piso tres se exhibe un agujero que deja una ventana guindado y se ve al interior de la vivienda. La pared cedió.

Ahí vive una familia. El Carabobeño conversó con una de las habitantes, tiene 18 años y dice que muchas cosas se le vienen a la cabeza. Se siente nerviosa. "Toda mi vida la he pasado en este lugar y... ahora ves todo destruído. La verdad tengo miedo de que nos desalojen tenemos mucho miedo".
Otros vecinos afirman que los daños son netamente frisos rotos y grietas sin importancia. "Las bases están bien".
Sin embargo, otra habitante que prefirió no identificarse asegura que un vecino al ver una grieta tocó la pared y esta se movió. "Quizás estamos a nada de que nos quedemos sin hogar. No sabemos, pero nadie va a dormir en el edificio. Muchos estamos aquí en el boulevard, viendo que hacemos".
Terremoto y sus daños
Por otra parte, El Carabobeño estableció contacto con una fuente del Cuerpo de Bomberos de Los Guayos, quien suministró un reporte extraoficial basado en las labores. La mayor parte de las afectaciones en Valencia se vivieron en el centro de la ciudad. fachadas de viviendas de la época colonial han perdido sus fachadas, mientras la Catedral de Valencia reporta grietas en sus dos torres.
Solo en el municipio Los Guayos, los bomberos han realizado inspecciones en 10 edificios en distintas zonas de la localidad.
No obstante dice que aunque hay daños en zonas como Mariara, San Joaquín, Los Guayos y Naguanagua, los principales daños se registraron en Morón. Su reporte revela ocho muertos y 27 heridos.










