El gobernador del estado Carabobo, Rafael Lacava, encabezó la primera mesa técnica junto a la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura. Esta es liderada por Francisco Garcés, con el objetivo de ejecutar los protocolos de inspección en las edificaciones afectadas. La jornada contó con representantes del Colegio de Ingenieros. Asimismo, autoridades de seguridad, los alcaldes de Puerto Cabello y Juan José Mora, así como miembros de la sociedad civil.
Durante la sesión realizada en el Destacamento 412 de la GNB, las autoridades coordinaron la implementación del sistema de "semáforo" para el etiquetado de estructuras. Este protocolo internacional, aplicado rigurosamente tras eventos sísmicos, clasifica las edificaciones mediante tres colores. Estos son: verde, para aquellas que pueden ser habitadas; amarillo, para las que requieren reparaciones. Por último, rojo, para las que deben ser desalojadas inmediatamente ante el riesgo de colapso, reportaron mediante nota de prensa.
Protocolos de seguridad y mapeo nacional
Francisco Garcés, destacó que esta instancia fue activada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez para centralizar la verificación de daños a nivel nacional. "Después de la emergencia de rescate, nos toca dar seguridad a las personas sobre el estado de sus viviendas e infraestructuras". Garcés, subrayó que el trabajo se basa en estándares técnicos diseñados para evaluar la viabilidad estructural tras la catástrofe.
El gobernador Lacava resaltó la coordinación efectiva entre el Ejecutivo Nacional, regional y los gobiernos municipales de Puerto Cabello y Juan José Mora. "Estamos evaluando todo lo que es la parte de infraestructura y aplicando los protocolos orientados desde Caracas para identificar la problemática suscitada", afirmó el mandatario. La misión principal de este esfuerzo conjunto es generar un mapeo preciso de las infraestructuras afectadas mediante una base de datos unificada. De este modo, las autoridades nacionales y regionales tomarán decisiones rápidas para atender a las familias que perdieron sus hogares en el litoral carabobeño.









