La sociedad civil exigió este domingo que todas las familias damnificadas por los terremotos del pasado 24 de junio reciban atención con dignidad, sin discriminación y bajo los principios humanitarios, durante un acto conmemorativo realizado en la plaza Geraldine Moreno, en Naguanagua, por los 215 años de la Declaración de la Independencia de Venezuela.
La actividad, denominada "Una Luz por Venezuela", reunió a vecinos, voluntarios, dirigentes sociales y familiares de víctimas, quienes encendieron velas blancas en homenaje a las personas fallecidas y desaparecidas durante la emergencia, además de expresar una serie de exigencias relacionadas con la atención humanitaria y el acceso a información oficial.
La iniciativa contó con la participación de la dirigente y ex presa política Albany Colmenares, quien dio lectura al documento "Una Luz por Venezuela: Humanidad, Libertad y Esperanza".
Pidieron atención digna para los damnificados
Durante el acto, los participantes solicitaron que la ayuda humanitaria llegue sin obstáculos a todas las comunidades afectadas por los terremotos.
Entre las principales exigencias planteadas destacan que todas las familias damnificadas sean atendidas con dignidad y conforme a los principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia que rigen la asistencia humanitaria.

Asimismo, pidieron que la información relacionada con personas fallecidas, desaparecidas y damnificadas sea pública, oportuna y verificable para facilitar la atención de las familias.
También solicitaron que cesen las restricciones a la solidaridad ciudadana, a las comunicaciones y a la labor de las organizaciones humanitarias independientes.
Homenaje a las víctimas
La actividad comenzó con el encendido de velas blancas como símbolo de solidaridad con quienes perdieron la vida, permanecen desaparecidos o lo perdieron todo a consecuencia de los movimientos telúricos.
Los asistentes dedicaron también un reconocimiento a los voluntarios que han participado en las labores de rescate y asistencia desde el inicio de la emergencia.
En el documento leído durante el encuentro se afirmó que la tragedia dejó al descubierto dificultades que, a juicio de los organizadores, nunca deberían presentarse durante una emergencia humanitaria.
Entre ellas mencionaron retrasos institucionales, restricciones al acceso a la información y obstáculos para la distribución de ayuda hacia algunas comunidades afectadas.

Llamado a la solidaridad
Los participantes aseguraron que la respuesta solidaria de la ciudadanía fue inmediata tras los terremotos y destacaron que esa capacidad de organización debe fortalecerse para enfrentar futuras emergencias.
En la declaración también manifestaron que "toda vida importa, sin excepción", que la solidaridad no debe encontrar obstáculos y que las familias no deben enfrentar solas las consecuencias de una tragedia.
Como parte del acto simbólico, encendieron una vela por quienes fallecieron, por las personas que continúan desaparecidas, por quienes perdieron sus hogares, por los voluntarios que participan en las labores humanitarias y por las familias afectadas.
Participación de dirigentes y familiares
La actividad contó además con la presencia de los exalcaldes de Naguanagua Dilia Moreno y Julio Castillo, quienes respaldaron el llamado a mantener la solidaridad con las comunidades afectadas.
También asistió Rosa Orozco, defensora de derechos humanos y madre de Geraldine Moreno, así como vecinos del municipio que perdieron familiares durante los terremotos y compartieron mensajes de esperanza en medio del duelo.
Los organizadores señalaron que la iniciativa buscó visibilizar las necesidades de las comunidades afectadas y promover una respuesta humanitaria que coloque en el centro la protección de la vida y la dignidad de las personas.
Al cierre del acto, los participantes reiteraron su compromiso de seguir promoviendo acciones solidarias y afirmaron que no renunciarán a la construcción de un país donde la protección de la vida, la libertad y la dignidad humana prevalezcan ante cualquier emergencia.









