Cerca del 30% de la infraestructura educativa del estado Carabobo presentó algún tipo de afectación como consecuencia de los terremotos registrados el pasado 24 de junio, según los reportes preliminares recopilados por autoridades educativas y directivos de planteles.
Las escuelas con mayores daños se concentran principalmente en los municipios Juan José Mora y Puerto Cabello, donde se han detectado paredes agrietadas, desprendimientos de friso y colapsos parciales de estructuras.
Plantel de Morón quedó inhabilitado
El balance más delicado se registra en la urbanización Colinas de Mara, en Morón, donde una institución que atiende a más de 500 estudiantes quedó severamente afectada.
Las instalaciones de la Escuela Básica Pedro de Jesús García, con una matrícula de 496 alumnos, resultaron seriamente comprometidas tras los movimientos telúricos.

En el mismo complejo educativo funcionan además el Centro de Educación Inicial (CEI) Santa Rita, con 97 niños inscritos, y la Unidad Psicoeducativa (UPE), que atiende a estudiantes de entre 6 y 12 años con necesidades especiales de aprendizaje provenientes de distintos colegios del municipio.
Varias paredes se fracturaron, otras colapsaron y las autoridades decidieron inhabilitar completamente las instalaciones mientras se realizan evaluaciones técnicas sobre la estabilidad de la estructura.
Puerto Cabello también reportó daños severos
En el municipio Puerto Cabello, entre las escuelas con afectaciones más importantes figuran los planteles Doroteo Centeno, Simón Rodríguez y Juan José Flores, donde se han reportado daños estructurales que obligan a mantener restringido el uso de algunas áreas.

Las autoridades educativas aún no han precisado cuánto tiempo tomará la recuperación de estas infraestructuras.
Naguanagua y Carlos Arvelo también registran afectaciones
Los reportes preliminares de Luis Guillermo Padrón, presidente del Sindicato Venezolano del Maestro de Carabobo (Sinvemaca), filial de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), indican que en Naguanagua al menos 13 escuelas presentan daños estructurales de diversa magnitud.
Durante una inspección realizada por la alcaldesa de Naguanagua junto a especialistas, en la Escuela Bárbula se detectaron riesgos críticos en la pared perimetral y en las vías de acceso, situación similar a la encontrada en la E. B. Prof. Jesús Berbín López. En la U.E.E. Ambrosio Plaza, el informe advierte sobre el peligro de desprendimiento de tejas en el nivel superior, además de la urgencia de reforzar el cerramiento. Asimismo, en la U.E. Nuestra Señora de Coromoto se identificó riesgo de caída en la estructura de soporte de un tanque de agua, mientras que en la escuela Manuel Cedeño se alertó sobre la posibilidad de desplome de un muro interno. La evaluación también se extendió al I.E.E. Inagoanagoa y al C.E.I.N. Don Simón Rodríguez.
En Central Tacarigua, municipio Carlos Arvelo, se contabilizan 16 planteles con grietas y afectaciones que deberán ser revisadas por especialistas antes de autorizar el reinicio total de las actividades académicas.
Aunque en muchos casos los daños no representan riesgo de colapso inmediato, las autoridades han insistido en que ningún salón debe utilizarse hasta completar las inspecciones correspondientes.
Escuelas funcionan como refugios
La situación se complica porque varias instituciones educativas están siendo utilizadas como refugios temporales para familias damnificadas por los terremotos.
En Juan José Mora, el Colegio Jesús Manuel Subero, ubicado en la calle 24 de Banco Obrero dentro del polideportivo municipal, alberga actualmente a más de 40 familias perdieron sus viviendas.
Otra de las instalaciones habilitadas para la atención de afectados es la Escuela Técnica Robinsoniana Alí Primera, en el sector Palma Sola.
Esta doble función, centro educativo y refugio humanitario, obliga a coordinar las labores de evaluación estructural con la atención de las familias que permanecen temporalmente en esos espacios.
Reinicio de clases dependerá de las inspecciones
Las autoridades educativas y organismos de protección civil mantienen el proceso de inspección en todo el estado para determinar cuáles escuelas pueden reincorporarse de manera segura a las actividades presenciales.
En el caso de los planteles con daños severos, como los ubicados en Morón y Puerto Cabello, se estudian alternativas de reubicación temporal de estudiantes mientras avanzan las reparaciones, sin embargo, ya está por iniciar el periodo vacacional hasta el 15 de septiembre
Hasta ahora no existe una fecha oficial para la recuperación total de la infraestructura afectada, debido a que los trabajos dependerán de los resultados de las evaluaciones técnicas, la disponibilidad de recursos y la situación de emergencia que aún atraviesan las zonas más impactadas por los terremotos.









