La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) difundió este miércoles un mensaje pastoral titulado “Samaritanos, testigos de la esperanza”. En el escrito, los obispos expresan su cercanía con las víctimas de los terremotos del pasado 24 de junio y llaman a la solidaridad y la fe ante la tragedia. En especial se pronunciaron en torno a la necesidad de no repetir errores del pasado en la reconstrucciòn de las zonas afectadas.
Efecto Cocuyo reseñó que el documento, firmado por los obispos de Venezuela en Caracas, llega un mes después de los sismos que causaron miles de muertos y graves daños materiales, especialmente en el litoral guaireño. También en sectores de Caracas y los estados Aragua, Miranda, Carabobo y Falcón.
No es castigo de Dios
Los prelados coinciden en que esta catástrofe natural se suma a la ya compleja crisis social, política y económica que vive el país. “En estos días, muchas personas se nos han acercado para preguntarnos: ‘¿Dónde está Dios en medio de tanta angustia?". A esta pregunta responden que Dios está “precisamente en y con las víctimas”, a las que presenta como las preferidas del Señor Jesús, “el verdadero buen samaritano”.
Los obispos rechazaron explícitamente las interpretaciones que ven en los terremotos un “castigo de Dios” o “venganza divina”, y aseguraron que esta visión fue negada por el mismo Jesucristo. “Los terremotos, así como otros desastres naturales, son fenómenos que responden al carácter cambiante del universo y del planeta en que vivimos”.
Llamado a ser samaritanos compasivos
El mensaje exhorta a todos los fieles y personas de buena voluntad a vivir la compasión concreta, siguiendo el ejemplo del Buen Samaritano del Evangelio de Lucas. Destacan especialmente la solidaridad del “pueblo pobre” que ha sido el principal samaritano, el heroísmo de rescatistas, voluntarios y madres que han sostenido a sus familias en medio del dolor.
También agradecen la ayuda de extranjeros y la solidaridad internacional. “Nos conmueve la solidaridad de la que hemos sido testigos, agradecemos particularmente la atención del papa León XIV y de otras conferencias episcopales del mundo".
Los obispos resaltaron el rol de Cáritas y las instituciones eclesiales que han abierto sus puertas sin mirar credo o ideología.
Reconstrucción integral y denuncia
Los obispos hacen un fuerte llamado a la “pronta y profunda reconstrucción” de lo destruido, exigiendo acceso a viviendas y trabajos dignos para las familias damnificadas, así como la atención a las heridas psicológicas, afectivas y espirituales. "No olvidamos a otros sectores vulnerables del país: presos políticos, trabajadores y pensionados con ingresos de miseria, enfermos e inmigrantes, en quienes vemos al propio Señor”.
Además, recogen la indignación de las víctimas que se sintieron desatendidas por las instituciones públicas. Advirtieron que, en la reconstrucción, no se repitan los mismos errores que en el pasado relacionados con corrupción e indolencia. “Es obligación de las instancias del Estado estar preparadas para afrontarlos”, subrayan.Invitación a la oración y la ayuda concreta.









