La selección de Venezuela, que el martes se consagró campeona del Clásico Mundial de Beisbol al imponerse 3-2 a Estados Unidos en Miami, no podrá viajar al país para celebrar el título debido a compromisos profesionales de sus jugadores en Estados Unidos.
Así lo dio a conocer en una entrevista el ministro de Deporte, Franklin Cardillo, en la que manifestó que pese a las gestiones efectuadas por el gobierno, los equipos de las Grandes Ligas no autorizaron el desplazamiento de los peloteros.
“Tienen compromisos con sus equipos, y sus equipos, lamentablemente, no les dieron el permiso para poder venir a Venezuela”.
Cardillo indicó que la presidenta interina, Delcy Rodríguez, incluso había dispuesto una aeronave para facilitar el traslado del equipo. Según afirmó, los propios jugadores habían expresado su deseo de regresar al país tras el histórico triunfo, por lo que ahora las autoridades trabajan en concretar una visita en noviembre.
Un día antes, Rodríguez informó que se mantenían conversaciones con el gobierno de Estados Unidos y con las Grandes Ligas para hacer posible el viaje del conjunto venezolano.
Venezuela aspira a ser sede del Clásico Mundial de Beisbol
El ministro manifestó la aspiración de que Venezuela pueda albergar una edición del Clásico Mundial de Beisbol, destacando la pasión de los aficionados locales.
“Tenemos la mejor afición de América Latina y del mundo, diría yo, estamos seguros de que vamos a llenar el estadio sin necesidad de mucho, la gente va a llegar prácticamente sola a disfrutar de la buena pelota”.
Cuestionó la decisión de trasladar la sede de la Serie del Caribe a México, calificándola de desacertada. A su juicio, Venezuela ha demostrado en múltiples ocasiones su capacidad para organizar eventos deportivos de gran magnitud.
En diciembre, la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe retiró al país la organización del torneo, luego de que las ligas de República Dominicana, México y Puerto Rico declinaran participar.
La medida se produjo en medio de tensiones políticas entre Estados Unidos y Venezuela, que se intensificaron tras una serie de acontecimientos recientes en la región.




