El exsubsecretario del Tesoro de Estados Unidos, Marshall Billingslea, compareció este martes, 21 de octubre, ante el Caucus del Senado sobre Control Internacional de Narcóticos. Fue una sesión dedicada a examinar los vínculos entre el terrorismo y el narcotráfico en América Latina.
En su intervención, el exfuncionario advirtió que Hezbolá ha convertido a Venezuela en un centro importante de operaciones y financiamiento, mediante redes de tráfico de drogas, lavado de dinero y tráfico de documentos falsos, difundió El Pitazo
Según el análisis del medio, estas son las claves de la intervención del funcionario
Base operativa de Hezbolá en América Latina
1. Billingslea centró su testimonio ante el Senado en dos aspectos principales: las actividades económicas ilícitas que financian a Hezbolá en América Latina y el creciente papel de Venezuela como centro operativo del grupo.
2. Explicó que la organización obtiene recursos a través del narcotráfico, el contrabando y el lavado de dinero. Se vale de redes establecidas en países como Colombia, Paraguay y Brasil.
Según indicó, estas operaciones incluyen el lavado de dinero basado en el comercio, el uso de empresas fachada y el tráfico de drogas —en algunos casos en colaboración con carteles como Los Zetas. Esto habría generado hasta 200 millones de dólares anuales para el grupo hacia 2018.
3. Billingslea advirtió sobre el peligroso ascenso de Venezuela como base de operaciones y financiación del terrorismo para el grupo. Afirmó que, conforme las rutas del narcotráfico se desplazaron hacia territorio venezolano, los facilitadores de Hezbolá hicieron lo mismo, encontrando protección bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Señaló que el país sirvió como refugio logístico, con campamentos en la isla de Margarita y la emisión de pasaportes venezolanos a individuos vinculados con Hezbolá, Siria e Irán, consolidando así su presencia en el continente.
4. Billingslea señaló que el exministro Tareck El Aissami tuvo un papel clave en facilitar la emisión de pasaportes y documentos de ciudadanía a operativos de Hezbolá, así como a numerosas personas procedentes de Líbano, Siria e Irán.
En su testimonio, detalló que entre 2010 y 2019, los funcionarios de la administración de Maduro otorgaron pasaportes venezolanos a más de 10 mil 400 personas de estos tres países. Sin embargo, añadió que, según información proporcionada por miembros de la oposición venezolana, el número real podría superar los 20 mil.
Según el exsubsecretario del Tesoro, estas medidas permitieron que los miembros del grupo libanés y otros individuos vinculados pudieran moverse con mayor facilidad y mantener ocultas sus identidades. Así consolidaron la presencia de Hezbolá en territorio venezolano.
5. Billingslea señaló que, según reportes recientes de prensa saudí, alrededor de 400 comandantes de Hezbolá recibieron órdenes de abandonar Líbano y trasladarse a América del Sur, específicamente a Venezuela.
Aunque Billingslea aclaró que no tiene evidencia directa de que el gobierno venezolano esté entregando documentos a estos combatientes, advirtió que, por su historial, Maduro probablemente estaría dispuesto a facilitárselos.
6. Marshall Billingslea concluyó su testimonio advirtiendo que Venezuela se ha transformado en un actor clave en la dinámica del narcotráfico regional. No solo como un punto de salida de cocaína hacia Estados Unidos, sino también como un refugio seguro para Hezbolá, la organización terrorista extranjera que calificó como “la más peligrosa del mundo”.
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