En medio de los apagones, los problemas de transporte y la presión económica que enfrentan diariamente millones de venezolanos, Fe y Alegría lanzó su campaña anual "La invasión de los medios" con un lema que va más allá de la ecología: el cuidado de la casa común. La iniciativa, de alcance nacional, moviliza a todas las escuelas, radios, centros de capacitación y universidades de la red, y parte de una convicción simple pero profunda: cuidar el entorno comienza por cuidar a las personas.
"Cuidar la casa común es cuidar a los niños, es cuidar a la gente, es cuidar también el entorno. Y conectamos con eso: cuidar al cuidador", explicó la coordinadora de comunicaciones del Programa Universidad Fe y Alegría, Johana Medina, haciendo referencia al concepto que inspira la campaña, derivado de la encíclica Laudato Si' del Papa Francisco, que invita no solo a habitar la tierra sino a protegerla.
La visión de la organización amplía esa invitación: no se trata únicamente de sembrar un árbol o desarrollar conciencia ecológica, sino de construir sostenibilidad desde adentro, desde las personas, las familias y las comunidades.
La campaña reconoce explícitamente el contexto en el que opera. Venezuela es un país con la salud mental golpeada, donde la gente enfrenta a diario realidades muy rudas: cinco horas sin electricidad, dificultades para costear el pasaje, incertidumbre económica permanente. Fe y Alegría responde a ese escenario con psicólogos, psicopedagogos y espacios de formación que buscan dar herramientas concretas para que cada persona pueda enfrentar esas realidades sin hacerlo sola.
Fe y Alegría apuesta por el desahogo
Una de las apuestas más llamativas de la campaña es la combinación entre el alivio emocional y la acción concreta con actividades abiertas a la comunidad que van más allá de los límites de sus propias instituciones.
El impacto, explicó Medina, es doble: el desahogo colectivo consciente y guiado, y la generación de herramientas prácticas para que las dificultades sean menos pesadas de cargar.
"Se hacen convocatorias abiertas para cineforos, para sembrar un árbol con nosotros, para conversatorios desde la experiencia. Esto tiene doble impacto: con la parte del desahogo colectivo guiado y también qué podemos hacer para que esto no sea tan difícil de llevar solo", describió la vocera de la organización, enfatizando que la invitación no es solo para quienes están dentro de las instituciones de Fe y Alegría sino para todas las personas del entorno comunitario.
Cada escuela, universidad y centro de capacitación desarrolla su propio proyecto desde su realidad particular. En Barquisimeto, por ejemplo, mil 800 estudiantes están inmersos en un proceso de recolección y reciclaje de tapas plásticas que culminará en un gran mural colectivo en el instituto, con participación de artistas, estudiantes de servicio comunitario y la comunidad en general.
El apoyo de la Cámara Industrial del estado Lara ha sido clave para darle visibilidad al proyecto. "La idea fundamental no es nada más el mural, sino el proceso. El reciclaje, la concienciación, que todos juntos podemos llevar a cabo este bonito proyecto", explicó Medina.
El gran reto: que los estudiantes no deserten
Detrás de la campaña hay una preocupación que Fe y Alegría no oculta: mantener a sus estudiantes. La deserción escolar y universitaria es uno de los mayores desafíos que enfrenta la organización en el contexto venezolano actual, donde muchos jóvenes se ven obligados a abandonar sus estudios para trabajar y contribuir al sustento familiar.
"El gran reto es que nuestros estudiantes no deserten, que estén convencidos de que a través de la educación es que podemos cambiar o transformar el país. Para eso buscamos siempre apadrinamientos y becas, porque la beca es para que ese muchacho que necesita irse a trabajar porque no tiene cómo sostenerse pueda tener ese apoyo y terminar ese sueño", señaló.
Los resultados recientes muestran que el esfuerzo vale la pena. Hace pocos días Fe y Alegría graduó a más de 300 técnicos superiores universitarios formados, en palabras de la organización, "con manos, mente y corazón para el país".









