El fútbol es más que un deporte para Jorge Camacho. El nombre de este venezolano resuena en cada silbato en las canchas por las que ha pasado, en los goles que ha visto marcar y en los éxitos de los jugadores a quienes les ha entregado todo su conocimiento como preparador físico.
Su camino no fue tan sencillo como imaginar que pateando una pelota se es un buen futbolista. Pero hoy forma parte del staff técnico de dos instituciones ubicadas en Miami, entre las que entrena a, alrededor, 250 jugadores a la semana.
Una de las academias de las que forma parte es liderada por los exfutbolistas venezolanos Juan Arango y José Manuel Rey. Se trata de la institución Hodler Miami FC, un proyecto bastante ambicioso por la proyección que ha tenido en tan corto tiempo y en la que también está a cargo Nehomar Mathias, quien fue entrenador en Maracay y ha sido pieza fundamental en la carrera de Camacho.

Comienzos carabobeños
Luego de graduarse como educador en la Universidad de Carabobo (UC) en 2006, comenzó a dar clases de educación física y, rápidamente, descubrió su vocación de entrenar, caracterizándose por dar todo de sí para ayudar a sus alumnos a ser los mejores.
En 2010, durante sus estudios de postgrado en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), en el estado Lara, uno de sus profesores, Jorge Durán, reconocido preparador físico venezolano, le recomendó un curso de preparación física en Argentina y no dudó en hacerlo. Ahí conoció Nehomar Matias quien, al regresar del viaje, lo recomendó como entrenador en la escuela de fútbol Juan Arango, en San Joaquín, al oriente de Carabobo, donde formó parte de módulos de captación de talentos de la selección femenina sub 17 y sub 20 de Venezuela.
Lo siguiente fue una serie de oportunidades en las que demostró su talento y profesionalismo en equipos de segunda división en Carabobo y Barinas. “Fue el punto de partida para darme a conocer en el medio, ya que no juegue fútbol a nivel profesional y tenía que hacer un nombre que se hiciera familiar dentro del medio”.
Un migrante del fútbol
En 2017, Camacho decidió salir de Venezuela. Estuvo seis meses en Estados Unidos para aprender inglés y luego viajó a Perú, donde fue preparador físico en las selecciones femeninas sub 17 y sub 20, pero por pocos meses porque no se adaptó al país y continuó su viaje como migrante a Chile.
Envió varios correos hasta que logró contactar al director de las escuelas de fútbol de la Universidad de Chile y comenzó a trabajar con ellos. Paralelamente, de manera remota fue analista de video de la selección sub 20 de Bolivia y participó con ellos, en enero de 2019, en el suramericano sub 20, que se realizó en Rancagua, Chile.
Ese mismo año formó parte del staff de entrenadores de las categorías juveniles de Deportes Recoleta, un equipo de segunda división del fútbol chileno, donde pasó dos temporadas hasta finales de 2020.

Actualmente, en Miami, forma parte de dos instituciones: La Academia Método Coira, que es juvenil, y el equipo semi profesional Hodler Miami FC, donde es el entrenador encargado del área física.
Para Camacho, la fórmula que le ha permitido lograr sus metas es la perseverancia y el trabajo constante. Es por ello que, a sus 42 años, ya ha formado parte del staff técnico de selecciones en Perú y Bolivia; obtuvo un título en preparación física, en el Instituto Nacional del Fútbol, en Santiago de Chile; trabajó en una institución de fútbol profesional como Deportes Recoleta y fue el coordinador del área física de las categorías menores; y, más recientemente, trabajar en proyectos de la mano de dos grandes del fútbol venezolano como lo son Juan Arango y José Manuel Rey.
Su corazón con el fútbol venezolano
Su amor por el fútbol hace que Camacho esté muy pendiente de la situación del deporte en Venezuela. Expresó que el país ha producido jugadores talentosos, que se han destacado en el exterior, lo que indica que existe un potencial para el desarrollo de jugadores de calidad.
Pero eso no les todo. “Aunque ha habido mejoras, a nivel de infraestructura de algunos equipos profesionales, la inversión sostenida en el desarrollo del fútbol podría ser crucial para mantener y acelerar el progreso y desarrollo de más jóvenes talentosos”.
Aseguró que, para que el fútbol venezolano pueda alcanzar su máximo potencial, se requiere una estructura sólida de desarrollo juvenil, que identifique y nutra el talento desde temprana edad, mediante programas de desarrollo.
El consejo de Camacho para quienes deseen dedicarse al fútbol es amar el juego. “La pasión por el fútbol los motivará a superar los desafíos y a querer esforzarse constantemente para mejorar”.
Destacó la necesidad de desarrollar hábitos de entrenamiento disciplinados, como la clave para el progreso a largo plazo y, sobre todo, tener consistencia en cada uno de sus esfuerzos diarios.
“También pienso que hay que desarrollar una mentalidad positiva y resiliente. Para enfrentar los desafíos, y mantener la mejor actitud para poderlos superar”, dijo desde su experiencia que lo ha llevado a hacer lo que ama llenando de orgullo el gentilicio de Venezuela.
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