Gregoria Díaz, una vida dedicada al buen periodismo

Murió la periodista Gregoria Díaz. Era una noticia temida, pero factible. Así fue la vida de "Goyita", dedicada al periodismo que defiende los derechos humanos, siempre pendiente de dar la noticia que alertaba sobre un problema, de denunciar lo que estaba mal hecho, aunque eso le costara mucha paz y tranquilidad. Nunca se amilanó, aunque temió, pero una característica suya era ser perseverante.

De carácter recio y de convicciones sólidas e intocables, Gregoria siempre estuvo atenta a la noticia. Su olfato periodístico era a prueba de todo, como también lo era su lealtad a la verdad, aún a riesgo de que quienes hoy están circunstancialmente en el poder, la acusaran de mentir y de manipular, como en efecto ocurrió.

De los muchos inquilinos que tuvo la gobernación de Aragua en sus años de ejercicio profesional, el que más se ensañó contra ella fue Rodolfo Marco Torres, cuyas huestes se volcaron a las redes a desacreditarla y a perseguirla. Gregoria debió resguardarse tras haber dado a conocer, en febrero de 2020, la aparición de los primeros casos de COVID-19 en la entidad, una información verificada por la periodista, pero negada por la autoridad.

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Pero Gregoria se repuso y continuó. Lo que hizo desde que llegó al estado Aragua como periodista de El Siglo, en Maracay, lo siguió haciendo después de ese impasse, propio del ejercicio del periodismo en Venezuela.

Gregoria fue corresponsal de El Carabobeño en el estado Aragua y actualmente era la corresponsal de cronica.uno en esa entidad. También era corresponsal del Instituto Prensa y Sociedad (Ipys Venezuela), delegada del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa y colaboradora de La Vida de Nos.

Estuvo en la cobertura, en primera fila, de hechos noticiosos de alto impacto, como los golpes de Estado en 1992; el incendio de un cañaveral en Cagua, donde murieron once niños, o el reciente deslave de Las Tejerías. La suya era una pluma noticiosa, pero respetuosa, que nunca jugó con el amarillismo para obtener lectores.

Gregoria fue referencia del buen periodismo en Venezuela, que hoy llora su partida. Estuvo recluida en el Hospital Militar Elbano Paredes Vivas, de Maracay hasta este domingo en la madrugada, cuando falleció.

En redes sociales periodistas, instituciones y personalidades lamentaron su muerte.

Buena madre y buena amiga, desde El Carabobeño enviamos sentidas palabras de condolencia a su hijo, Eduardo Díaz, a su mamá Aura, sus hermanos Norys y Robert y demás familiares.

Sus restos serán velados en la Capilla Imperial de Funcemar, desde las 12 del mediodía de este domingo, hasta las 4:00 de la tarde, cuando serán cremados.

 

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