(EFE)

La Oficina para la Ayuda Humanitaria designada por el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, a cargo de los diputados Miguel Pizarro y Manuela Bolívar, presentó este miércoles un informe de cuentas y gestión en el que explica cómo ha gastado los recursos de la cooperación internacional y obtenidos de distintas cuentas.

Entre esos recursos, según el informe, se incluyen aquellos disponibles en cuentas bancarias en el extranjero o transferidos por la Junta Administradora Ad-Hoc del Banco Central de Venezuela (BCV), nombrada por Guaidó, y cuyo fin es la financiación “de gastos sociales con atención prioritaria para emergencia humanitaria referida a riesgos vitales”.

Ese gasto se incluye dentro de los autorizados por la Ley Especial del Fondo para la Liberación de Venezuela y Atención de Casos de Riesgo Vital, aprobada por la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de notable mayoría opositora, y que permitió la autorización del “uso de recursos, a través de un consejo de administración del gasto”.

“GASTOS SOCIALES CON ATENCIÓN PRIORITARIA”

Entre los gastos sociales previstos, que la administración ha incluido dentro de la definición de “gastos sociales con atención prioritaria para emergencia humanitaria referida a riesgos vitales”, están previstos varios proyectos que suman 37,87 millones de dólares.

El primero de esos planes es el denominado “Héroes de la Salud”, que contó con una partida de 18,87 millones de dólares y con el que Guaidó, reconocido como presidente interino por casi 60 países, otorgó un bono a 62.697 profesionales de la salud venezolanos de cien dólares mensuales únicamente por tres meses “para enfrentar un ambiente laboral adverso ante la pandemia”.

Por otra parte, el “Despacho de la Primera Dama”, como denominan a la oficina que maneja la esposa de Guaidó, Fabiana Rosales, puso en marcha el plan Madre María de San José, que recibió cinco millones de dólares.

Este fue un plan piloto para otorgar “ayudas humanitarias a la población vulnerable” que padece problemas de salud graves o “enfermedades de riesgo vital y alto costo”.

Además, dichas personas no poseen “los medios materiales para procurarse el tratamiento u operación quirúrgica, que ameriten a los fines de salvar sus vidas” y “también pretende otorgar ayudas sociales a la población más vulnerable de bajos recursos que no pueda cubrir sus necesidades básicas de alimento, vivienda u otro tipo de bien”.

Finalmente, se otorgaron diez millones de dólares para un plan de respuesta a la epidemia de COVID-19 en Venezuela, cuya puesta en marcha fue posible gracias a un acuerdo con Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Gobierno, así como un proyecto junto a la Federación Internacional de la Cruz Roja, al cual le fueron destinados cuatro millones, también para abordar la pandemia.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL

Por otra parte, la comisión canalizó, al menos, 162 entregas de Ayuda Humanitaria a hospitales, organizaciones no gubernamentales, fundaciones y campamentos humanitarios, lo que fue posible gracias a la cooperación internacional.

Dichos apoyos internacionales, sumaron 139,68 millones de dólares, siendo la Comisión Europea la que más ayuda envió (61,5 millones de dólares), por delante de EE.UU. (39,2 millones de dólares) y del Reino Unido (8 millones de dólares).

En el plan de atención de 2019, elaborado por la comisión, se evidenciaba que eran al menos siete millones de venezolanos los que requerían de asistencia humanitaria y, para el momento, se preveía que con el plan se brindara atención a 2,6 millones de personas.

Dicho plan de respuesta humanitaria abarcaba las áreas de agua, saneamiento e higiene, seguridad alimentaria, protección, salud, educación, nutrición y coordinación.

Para ello se estableció un presupuesto cuyos requerimientos alcanzaban los 223 millones de dólares.

Sin embargo, solo pudo ser financiado en un 33,8 %, debido a “la limitación principal de expandir la asistencia humanitaria a más personas en necesidad”.

DUPLICARSE EN 2020

Por eso, el plan de 2020 duplica en prácticamente todos los espacios al de 2019, tanto la población meta a la que se va a asistir, los recursos necesarios, como el número de socios y proyectos.

De ese modo, esperan atender a 4,5 millones de venezolanos de los siete que, estiman, necesitan ayuda.

Además, en 2019 y a través del sistema de Servicio de Seguimiento Financiero Financial Tracking System (FTS) de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), se recibieron donaciones por 179,9 millones de dólares.

En ese caso, 77,4 millones, estuvieron destinados a financiar los proyectos que componían el Plan de Respuesta Humanitaria de 2019.

Los donantes que aportaron más recursos a la atención en 2019 fueron el Gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea, agregó la información facilitada por la oficina.

De cara al plan de 2020, hasta el momento y a pesar de que del monto total de 139 millones de dólares, solo 61,6 millones están destinados para el Plan de Respuesta Humanitaria 2020, el requerimiento es de 762 millones.

En mayo del 2020, la Unión Europea y España impulsaron la Conferencia Internacional de Donantes en Solidaridad con los Refugiados y Migrantes Venezolanos, con el que aspiran a atender más necesidades de sus ciudadanos que han debido abandonar el país ante la crisis que vive. EFE




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