Preclaro sacerdote cuyo apostolado lo dedicó al servicio y progreso de la iglesia, a la formación educativa de juventudes con la creación de institutos, y a las actividades en beneficio de los más pobres.

Destacó como políglota, político, docente, dedicado a la escritura en Verso y en Prosa.

Nació en Niquitao, estado Trujillo el 28 de septiembre de 1848, hijo de Don José Jáuregui y Doña Carmela Moreno.

Realizó los estudios elementales en Mucuchies bajo la tutela de su tío el sacerdote Pedro Pérez Moreno.

A los dieciséis años ingresó al Seminario Tridentino de Mérida, Ordenado el 19 de noviembre de 1871 en la Santa Iglesia Catedral de Mérida.
Inició su apostolado en la parroquia de Milla.

A los dos años de fecunda labor es enviado a Mucuchies.

Su primera misión, fue la de conseguir con las autoridades y feligresía, el apoyo para construir la iglesia.
En 1877 escribió: «Apuntes estadísticos del estado Guzmán Blanco».

Designado en 1879 Diputado al Congreso Nacional por el Gran Estado Guzmán Blanco, hoy estados Miranda y Aragua.

Los superiores eclesiásticos lo designaron en 1883, Vicario Foráneo de La Grita, donde continuó su infatigable labor en pro de los ancianos con la creación de un asilo y en la atención de los niños abandonados.

En esa población tachirense, fundó en enero 1884 el Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

En 1885 el presidente Joaquín Crespo le confirió la máxima condecoración nacional «Orden Busto del Libertador».

Viajó a Roma en 1885, donde pudo entrevistarse con Su Santidad León XIII.

En 1889 escribió:
«La Sultana del Zulia».

En 1891 escribió:
«Tratado de Urbanidad para los Seminaristas».

En 1892, fundó en La Grita el periódico «El Misionero» además de ser columnista de varios medios impresos en Caracas y estados Zulia, Mérida y Táchira.

Con sentido nacionalista, monseñor Jáuregui en 1896 fundó en La Grita, la Junta Patriótica defensora de la integridad nacional ante la usurpación inglesa de nuestra Guayana.

Le son reconocidos sus méritos eclesiásticos y ciudadanos en 1898 al ser declarado «Hijo Benemérito de La Grita».

El general Cipriano Castro líder de la Revolución Liberal Restauradora, atravesó el río Táchira con sesenta soldados el 23 de mayo de 1899, con el propósito de derrocar al general Ignacio Andrade Presidente de la República.

Durante su exitoso avance se le incorporaron jóvenes tachirenses algunos de ellos discípulos de monseñor Jáuregui.

Cipriano Castro tildó a sacerdote Jauregui de traidor y espía

Con la idea de viajar a Roma, se trasladó en 1900 a Maracaibo, donde trabajó con monseñor Francisco Marvez, quien aspiraba asignarle el cargo de Dean de la Catedral

El presbítero Jauregui, es apresado y llevado al castillo San Carlos, cercano a esa ciudad, permaneciendo pocos meses.

Gracias a las gestiones de jefes militares y de varios obispos, es liberado en agosto de ese año.

Pudo trasladarse a Roma, luego a París y por último en 1903 a México, donde se dedicó a la educación de los seminaristas.

Ejerció el importante cargo de vicario general del obispado de Huajuapan.

En febrero de 1904 regresó a Roma para ingresar como religioso del Convento de los Carmelitas Descalzos del Monte Carmelo.

Entregó su alma al Supremo Creador el 6 de mayo de 1905, cuando era intervenido de cálculos urinarios.

En solemne ceremonia realizada el 13 de abril de 1910, cumpliendo su voluntad, fue inhumado en la iglesia de Mucuchies donde están sus padres.

Es de acotar que el Congreso Nacional había dispuesto el 10 de julio de 1943, el traslado de sus restos al Panteón Nacional.

La población de La Grita capital del municipio Jáuregui, el Liceo Militar allí ubicado, como: parroquia en Trujillo, plazas, calles e instituciones, se honran de llevar el nombre de este servidor de Dios y maestro de juventudes.

Eumenes Fuguet Borregales.
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