El rector de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Víctor Rago, manifestó su satisfacción ante el anuncio del Ejecutivo nacional sobre la devolución de la gestión de la Zona Rental norte. Este es un espacio de más de 10 hectáreas ubicado en las adyacencias de Plaza Venezuela. Esta recuperación representa un paso fundamental para la autonomía financiera de la institución.
El rector enfatizó que todos los ingresos derivados de este terreno se destinarán exclusivamente al fortalecimiento de la investigación universitaria. Rago subrayó que estos recursos, bajo ninguna circunstancia, deben desviarse hacia fines ajenos al desarrollo científico y humanístico de la casa de estudios, reportó El Diario.
Pendientes trámites legales y revisión financiera
Aunque el Gobierno nacional oficializó el anuncio, el rector aclaró que aún falta la firma de los documentos definitivos. Con esto se formalizaría el traspaso administrativo. Por ello, insistió en la urgencia de realizar una auditoría independiente antes de completar el proceso.
Esta revisión buscará determinar la situación financiera y operativa real de los espacios. Rago manifestó su preocupación por la existencia de contratos actuales con empresas privadas, cuya legalidad cuestiona debido a que fueron suscritos sin la participación directa de la universidad.
Deuda millonaria y planes de reactivación
Durante la entrevista, el rector denunció una deuda acumulada de casi 16 millones de dólares por parte de la empresa Abastos Bicentenario. Según precisó, el Ministerio de Alimentación mantiene este pasivo pendiente desde el año 2015.
A pesar de este escenario, Rago expresó su disposición para mantener a inversionistas privados que deseen renegociar sus contratos bajo los nuevos cánones de la administración universitaria. La UCV contempla reactivar proyectos urbanísticos, como hoteles y centros de convenciones, para adaptar la zona a las necesidades actuales de Caracas.
El rol histórico de la Zona Rental
La Zona Rental es un terreno diseñado originalmente para garantizar la sostenibilidad financiera de la UCV. A través de la Fundación Fondo Andrés Bello (FFAB), la institución ha buscado históricamente administrar estos espacios para financiar proyectos de investigación, desarrollo tecnológico y humanístico.
Aunque la propiedad legal nunca salió de manos de la universidad, durante las últimas dos décadas la institución sufrió una pérdida progresiva del control administrativo sobre estos activos. Con este cambio, la UCV espera aliviar la dependencia presupuestaria que mantiene respecto al Estado venezolano y fortalecer su autonomía.









