El ministro de Energía e Industrias de Energía trinitense, Stuart Young, explicó que dicho acuerdo influye en las negociaciones entre ambas partes e intercambia información mientras procesan “los aspectos técnicos y comerciales del plan en desarrollo".
El campo Dragón se encuentra dentro de aguas territoriales de Venezuela, junto a la costa noroeste de Trinidad y Tobago, y cerca de la plataforma Hibiscus, propiedad conjunta del Gobierno de Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, y la compañía petrolera Shell.
Si este trato se concreta, le dará a Trinidad y Tobago acceso a territorio venezolano en el campo Dragón, donde existen 4,2 billones de pies cúbicos de gas natural.
Hace más de una década que estaba previsto el comienzo del proyecto, pero debido a sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos, así como a la falta de capital, se retrasó su inicio.
No obstante, el 24 de enero pasado, el Departamento de Tesoro de Estados Unidos aprobó darle una licencia a Puerto España para desarrollar un campo de gas mayor en aguas territoriales de Venezuela.
Young viajó en febrero pasado a Venezuela para reunirse con la vicepresidente del país, Delcy Rodríguez, con el objetivo de discutir proyectos compartidos y sobre hidrocarburos.
El ministro, a su vez, adelantó que liderará una delegación a Caracas para una serie de reuniones, a la que se unirá el vicepresidente sénior de Shell en Trinidad y Tobago, Eugene Okpere.
Por su parte, Petróleos de Venezuela será representada por su presidente, Pedro Rafael Tellechea, y varios vicepresidentes.
Shell ayuda al Gobierno de Trinidad y Tobago a desarrollar y procesar el gas de Loran-Manatee, que se encuentra frente a la costa sureste de ese país y abarca las fronteras marítimas de los dos países vecinos.
El campo de Loran-Manatee alberga alrededor de 10,2 billones de pies cúbicos (TCF) de gas de los cuales aproximadamente el 74% pertenece a Venezuela, y el 26% restante pertenece a Trinidad y Tobago. EFE









