El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó este jueves a cinco senadores republicanos que se sumaron a los demócratas para avanzar una resolución que busca limitar su autoridad para ordenar acciones militares en Venezuela.
La iniciativa, aprobada en una primera votación en el Senado, reactivó el debate sobre los poderes de guerra del ejecutivo y provocó una dura reacción del mandatario, quien acusó a los legisladores de debilitar la seguridad nacional.
“Los republicanos deberían avergonzarse de los senadores que acaban de votar con los demócratas para intentar arrebatarnos nuestra capacidad para luchar y defender a los Estados Unidos de América”, escribió el madnatario en su red Truth Social.
El presidente fue más allá y cuestionó la legalidad de la resolución. “En cualquier caso, y pese a su ‘estupidez’, la Ley de Poderes de Guerra es inconstitucional”, sostuvo, en referencia a la normativa aprobada poco antes.
Trump también pidió un castigo político para los cinco legisladores republicanos que apoyaron la medida. “Susan Collins, Lisa Murkowski, Rand Paul, Josh Hawley y Todd Young no deberían volver a ser elegidos para ningún cargo”, afirmó.
Votación limita defensa, según Trum
Según el mandatario, la votación compromete seriamente la capacidad del país para responder a amenazas externas. “Esta votación obstaculiza gravemente la autodefensa de Estados Unidos y la seguridad nacional, y limita la autoridad del Presidente como Comandante en Jefe”, añadió.
La resolución aún debe atravesar nuevas etapas en el Congreso y enfrenta la posibilidad de un veto presidencial, lo que hace poco probable que se convierta en ley en el corto plazo.
El debate se intensificó tras recientes operaciones militares estadounidenses en el Caribe y la intervención que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, acciones que incluyeron bombardeos y uso de fuerza militar.
Especialistas críticos sostienen que la Constitución reserva al Congreso la facultad de declarar la guerra, salvo en casos de emergencia evidente, mientras que defensores de la Casa Blanca argumentan que se trata de operaciones antinarcóticos amparadas por la designación de los cárteles como organizaciones “terroristas”.









