Venezuela derrotó a Japón, campeón del Clásico 2023, con una victoria de 8-5 viniendo desde atrás en los cuartos de final disputados en loanDepot park la noche del sábado.
Wilyer Abreu conectó un jonrón de tres carreras para tomar la ventaja en el sexto inning ante Hiromi Itoh, el vigente ganador del Premio Sawamura, la versión japonesa del Cy Young. Luego, Daniel Palencia dominó a Shohei Ohtani con un elevado para el último out y así enviar a Venezuela a las semifinales contra Italia.
Abreu levantó ambos puños al salir de la caja de bateo tras su jonrón hacia el segundo nivel del estadio, luego lanzó su bate directo hacia el aire. El jardinero de los Medias Rojas no dejó de celebrar durante todo su recorrido por las bases.
Venezuela enfrentará a Italia la noche del lunes en Miami (8 p.m. ET, FS1). El país disputará las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol por primera vez desde 2009, que había sido su mejor resultado histórico en el torneo. Ese año, Venezuela perdió ante Corea en las semifinales.

El juego del sábado comenzó de forma electrizante, cuando las superestrellas Ronald Acuña Jr. y Shohei Ohtani intercambiaron jonrones para abrir el juego por Venezuela y Japón.
Acuña abrió el encuentro con un batazo hacia el jardín derecho-central ante el JMV de la Serie Mundial 2025 Yoshinobu Yamamoto, encendiendo a los fanáticos venezolanos presentes mientras completaba su trote de jonrón con su característica celebración de “La Bestia”.
Pero Ohtani respondió de inmediato con un misil de 114 mph hacia el derecho-central, acompañado también de un bat flip, para empatar el juego para Samurai Japan.
Ese par de jonrones para abrir el juego fue histórico. Tanto Acuña como Ohtani son Jugador Más Valioso en MLB. Nunca antes en la historia de MLB un juego había tenido jonrones para abrir el encuentro conectados por dos jugadores que han ganado un Premio JMV.
Pitcheo y bateo
Aunque Yamamoto finalmente se asentó por Japón, lanzando cuatro innings, permitiendo dos carreras y ponchando a cinco, Japón después atacó a Ranger Suárez y lo sacó del juego en el cuarto episodio.
Teruaki Sato, el vigente JMV de la Liga Central de NPB, conectó un oportuno doble productor por la línea del jardín derecho después de una base por bolas intencional a Ohtani. Luego Shota Morishita, quien había entrado al juego en lugar de la estrella de los Cachorros Seiya Suzuki, lesionado en la rodilla derecha tras un intento de robo en el primer inning, siguió a Sato con un jonrón de tres carreras.

Pero Venezuela se acercó a una sola carrera ante el bullpen japonés con un cuadrangular de dos carreras del All-Star de los Reales Maikel García frente a Chihiro Sumida en el quinto inning, preparando el escenario para el bambinazo que dio la ventaja definitiva a Abreu.
Venezuela superó fantasmas del pasado
Casi tres años después, en un escenario escalofriantemente familiar, Venezuela sí supo cómo cerrar la puerta esta vez.
En el 2023, la selección llegó ganando 7-5 al octavo inning de los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol, pero una remontada de Estados Unidos en ese tramo, impulsada por un grand slam de Trea Turner, acabó con el sueño venezolano.
El sábado, con esa misma ventaja en el marcador, a la misma altura del torneo, en el mismo octavo capítulo y hasta en el mismo escenario en Miami, las cosas fueron diferentes. Fueron ellos quienes anotaron una más, para ampliar su ventaja a 8-5.

Y al final lo lograron. Espantaron cualquier fantasma y concretaron su primer boleto a las semifinales del Clásico desde el 2009, en donde se medirán a la sorpresiva selección de Italia el lunes.
“Mi país ahora mismo está celebrando, está extremadamente feliz, está en las calles”, dijo el manager Omar López. “Eso me hace más feliz que a nadie en este mundo porque es lo único que puedo hacer, es hacer a mi país feliz y que celebre. En 20 años, diré que hice a mi país feliz al menos por uno o dos días, y eso es todo lo que necesito”.
Con la fe alterada
El clubhouse entendía la importancia de este juego. El reto que tenían al frente. Los tres veces campeones de este evento, con jugadores como Shohei Ohtani, Yoshinobu Yamamoto, Masataka Yoshida, Munetaka Murakami, Kazuma Okamoto y Seiya Suzuki, quien salió lesionado del partido, todos en su apogeo.
“En Venezuela la gente siempre tiene fe en nosotros”, comentó Ronald Acuña Jr. “En las altas y bajas siempre están ahí con esa fe alterada, y yo creo que darle esa felicidad a nuestro país es algo grande en nuestra carrera”.
Y fue ese peso histórico sobre los hombros de los jugadores lo que los mantuvo en un partido difícil, que vio cómo Japón, en un abrir y cerrar de ojos, tomó ventaja tras un tercer tramo de cuatro anotaciones. Pero con un bullpen brillante y buenos turnos al bate, eventualmente llegó la muy esperada reacción, con los vuelacercas de Maikel García y Wilyer Abreu que terminaron de sentenciar el compromiso.
“Yo creo que el juego cambió fue cuando Maikel [García] dio el jonrón, que nos pusimos a una carrera [en el 5to inning]”, comentó Abreu. “Creo que ahí los ánimos de todo el equipo subieron y sabíamos, y teníamos la certeza de que podíamos ganar el juego ya después de ese jonrón”.
En medio de todo eso, las emociones siempre estuvieron a flor de piel. Más allá de los cambios en la pizarra, la lesión de Suzuki, la molestia de Acuña tras un intento de retener su swing, Ohtani pidiendo interferencia de Salvador Pérez. Todo eso aumentó la intensidad en el ambiente.
Pero, desde que se supo que Japón sería el rival de Venezuela, López lo dejó claro: “Para ganar, hay que vencer a los mejores”.
El sábado lo hicieron. Y además lograron lo que nadie había hecho: dejar a Japón fuera de los cuatro primeros por primera vez en la historia del Clásico Mundial de Béisbol.
El camino no ha terminado. Próxima parada, el lunes ante Italia, con un ojo en la final. Pero, con la confianza por las nubes, Venezuela lo tiene claro. “Tenemos la fe alterada”, concluyó Acuña.




