(Relatos ingeniosos de hechos y personajes)
Aprovechando que estamos
en tiempo de vacaciones
al Acuario en familia
nos fuimos “full” de emociones
Un sitio espectacular
por los espacios que tiene.
Pero bueno, mejor cuento
de su historia y de sus bienes
En mil nueve siete cinco
este Acuario se inaugura,
un veintiuno de diciembre,
una sabrosa aventura
Y se hizo justamente
donde antes funcionaba,
aquel primer acueducto,
conque Valencia contaba
Como la “Caja de Agua”
al acueducto le decían,
porque guardaba las aguas
que la ciudad se bebía
El presidente Antonio Guzmán Blanco, decreta la construcción del acueducto Miranda, con una caja de agua, el cual más tarde llamaría acueducto Guzmán Blanco, en un punto conocido como el monte de la Acequia, de las hoy conocidas Filas de la Guacamaya de la Parroquia San José.
Este acueducto fue inaugurado El 5 de febrero de 1877, y es obra del ingeniero Carlos Navas Spínola. Ese acueducto se alimentaba de las quebradas “La Represa” “Luvara” y “Cacaíto” provenientes de río Guataparo Arriba.
Pero aquella caja de agua
se va haciendo insuficiente,
la ciudad se hace más grande,
más viviendas y más gente
Así que la caja de agua
va quedando desolada,
la desmantelan de apoco
hasta que queda abandonada
(Según el Cronista Guillermo Mujica Sevilla, nos cuenta que esta caja de agua fue reemplaza por un sistema más moderno y de mayor capacidad, lo que esta caja de agua dejo de ser utilizada 1955, cuando se inauguró el nuevo sistema de acueducto).
Entonces la caja de agua
se dirige hacia las ruinas,
pero un proyecto genial
le devuelve alma y vida
Porque veinte años más tarde
desde el ayuntamiento,
un hombre con gran visión,
y con buenos argumentos
Propuso que allí un acuario
se pudiese levantar,
y así toda la ciudad,
lo pudiese disfrutar
Aquel hombre fue el Dr. Juan Vicente Seijas, mejor conocido como el Negro Seijas, quien para la época era el presidente del Concejo Municipal, lo que equivale a los alcaldes de hoy en día.
Nos cuenta Guillermo Mujica Sevilla, cronista de la ciudad de Valencia que el Negro Seijas, quien nació en el sector la Pastora de Valencia en 1919 y que falleció en la misma ciudad el 16 de octubre de 1988, se inspiró en su idea, cuando <visitó el Acuario de la Universidad Central de Venezuela, que funcionaba en el ya desaparecido embalse de “Carrizal”, en Los Teques>. Además, <visitó el acuario madrileño, en los sótanos de la Plaza España, donde quedó más inspirado>.
Esa excelente gestión
le aportó a la ciudad,
el acuario que hoy tenemos,
toda una preciosidad
Además, el Negro Seijas
también le dio a su Valencia,
el Parque Los Enanitos,
una gran obra maestra
Pero sigamos hablando
del acuario valenciano,
y de aquellas atracciones,
que en principio presentaron
Pues la atracción principal
era el show de las toninas,
traídas del río Apure,
y con graciosa rutina
<El delfín de agua dulce o tonina (Inia geoffrensis), es un mamífero acuático que vive en los ríos de los Llanos venezolanos y en el Río Orinoco, por debajo de los 400 msnm. “metros sobre el nivel del mar”>
<Vale también mencionar al señor Miguel Jiménez, mejor conocido como “Tonino” quien por más de 30 años se dedicó al cuidado, entrenamiento y muestra cada día de las funciones, que niños y adultos podían disfrutar>.
Es bueno aquí destacar
cuando Murió doctor,
su nombre le colocaron
al acuario en su honor
Lo comenzaron a llamar Fundación Aquarium Juan Vicente Seijas, el Concejo Municipal nombra a Armando Celli Giugni, presidente de la Fundación y este se hace de un equipo entre ellos la Biólogo Esmeralda Mujica y el médico Veterinario Ernesto O Boede, quienes crean el Centro de Educación, Investigación, conservación y recreación del acuario, en 1989 Departamento Veterinario y el departamento de Educación, contando con un grupo de guías del Aquarium
Pero sigamos contando
la historia de este recinto,
cómo se fueron ampliando,
sus espacios en el sitio
Asimismo, había peceras,
que fueron bien diseñadas,
con gran variedad de peces,
y todas venezolanas
Valencia en aquellos tiempos
muy pocos parques tenia,
por eso es que este acuario
nos trajo mucha alegría
<Valencia entre finales de los años cuarenta hasta entrado los setenta, solo contaba con el Parque metropolitano el cual tenía un pequeño Jardín zoológico, el parque Juan Cuchara, el parque Carlos Sanda y el Parque Recreacional Sur
Más tarde se inauguró,
Serpentario muy pomposo
que algunos lo disfrutaban,
otros iban muy nerviosos
Ese acuario poco a poco
le fue cambiado su estilo,
un zoológico incorpora,
tal vez era su destino
Resulta que, con el tiempo, muchas personas que al salir de vacaciones compraban fauna exótica y luego les era imposible mantenerlas en casa y comenzaron a llevarlas al acuario y así hubo la necesidad de darle forma al proyecto del zoológico.
En mil nueve, nueve cuatro
algo bonito ocurrió,
pues nació una tonina,
y que Artemis se llamó
Recuerdo que el Suplemento Infantil de El Carabobeño inició una campaña para ver que nombre querían los niños colocar a la tonina y el resultado fue que se llamaría Artemis, así que se convocó un día para el bautizo de la tonina y Pío Lara (O se yo) tuve el honor de dirigir aquel bautizo je je, experiencias de vida
Una inmensa pajarera
usted encuentra cuando llega,
una granja de contacto,
donde los pequeños juegan
hoy en día el acuario está dividido en 5 áreas
Terrarios
Aviario
Serpentarios
Acuarios
Zoológico
Además, cuenta con un Centro de Colección Científica de la Fauna Venezolana y con muestras preservadas. Asimismo, tiene un parque de diversiones que complementa los atractivos del paseo, servicios de estacionamiento, fuente de soda, heladería, restaurante, caminerías, salón de fiesta y un auditorio.
Curiosidades
Muchas de las toninas que han muerto en el Acuario de Valencia se debe a la imprudencia de los visitantes al lanzarle objetos, como peines, pulseras, monedas, bolígrafos, peinetas y que estos se comían y poco después fallecían.
Así que por favor no lances objetos a ninguno de los animales en los zoológicos… y evitemos una desgracia.
El Acuario de Valencia queda en la Avenida Fernando Figueredo cruce con calle Navas Espínola, Urb. Los Colorados.
El 03 de agosto de 1976, fue creada la Fundación, mediante ordenanza decretada por el Concejo Municipal del Distrito Valencia, publicado en gaceta el 01 de enero de 1977.
Hay que agradecer al don Pepe Balado que trabajo en el acondicionamiento de la Caja de Agua para convertirla en el acuario.
Muchas empresas e instituciones del estado, dieron su aporte para hacer realidad esta idea.
El señor Hans Kople, primer director técnico del acuario, fue el responsable de conseguir los peces para esta muestra.
El ictiólogo Agustín Fernández Yépez, fue el encargado de elegir las especies a tener el acuario.
(Ictiologia, parte de la zoología que estudia los peces)
El señor Baldur Terzenbach, un taxidermista alemán, también dio sus aportes al inicio del acuario.
Se dice que hacia el Dique de Guataparo se han enviado en diferentes oportunidades dos toninas presuntamente enfermas, una de ellas de nombre “Enya” y otra de nombre “Soledad”, que muchos turistas afirman haberla visto después de 20 años de liberada en el Dique.
Hacia el año 2000 nace la segunda tonina del acuario, Telémaco, pero lo innovador de aquello fue que la misma fue procreada en cautiverio, sus padres fueron Penélope y Ulises, era la primera vez en el mundo que sucedía algo así.
El año 2016 será difícil de olvidar para la Fundación Aquarium de Valencia, ya que en ese año fallecerían las últimas dos toninas que quedaban allí, Dalila de 48 años y Zeus de 11 años.
Vale aquí agregar que Zeus, en el año 2011 estuvo a punto de ser trasladado al Aquaworld de Corea del sur, por un convenio con dicho gobierno, donde ellos a cambio enviarían un “Pez Mandarín”.
Desde entonces está prohibido traer nuevas toninas a la ciudad.
En el 2001 se enviaron para un zoológico alemán, tres ejemplares de monos araguatos, por exceso de población de monos.
Para el 2004, se envió a un zoológico acuático de Dallas Texas, un Perro de Agua, también por exceso de la especie en nuestro acuario.
Existen algunas instituciones que han venido denunciando la precariedad con que se atienden los animales que están en cautiverio en dicha institución.
Aquí quiero confesarles
que me encanta ese lugar,
ojalá, que los gobiernos,
se preocupen por cuidar
A cada especie que vive
en ese zoo Aquarium,
que la calidad de vida
sea muy grata y no un calvario
Seguro nos vemos pronto
en un plan vacacional,
con mis cuentos y tus risas,
sea diciembre o carnaval
Don Pío Lara




