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El poeta, novelista, dramaturgo, cuentista y crítico uruguayo nació el 14 de septiembre de 1920, en Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó, a 200 kilómetros al norte de Montevideo, Uruguay.
Sus padres, Brenno Benedetti, químico farmacéutico y enólogo, y Matilde Farugia, lo bautizaron con cinco nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno, señala una biografía difundida por el sitio electrónico “www.los-poetas.com”.
Datos disponibles indican que Benedetti ingresó al Deutsche Schule de Montevideo, donde completó la primaria y aprendió alemán, lo cual le sirvió posteriormente para ser el primer traductor de Franz Kafka (1883-1924) en Uruguay. Durante dos años fue alumno del liceo Miranda, pero el resto de secundaria lo cumplió como estudiante libre.
Cuentan que entre 1938 y 1942 residió en Buenos Aires y en 1945 viajó a Montevideo, a fin de integrarse a la redacción del semanario “Marcha”, donde dirigió la sección literaria. Ese mismo año publicó “La víspera indeleble”.
En 1946 contrajo nupcias con Luz López Alegre y tiempo después empezó a publicar textos literarios, los cuales se enmarcan dentro de un contexto de cambio social y político de Uruguay y América Latina.
En 1948 fundó y dirigió la revista “Marginalia”, como periodista trabajó en “El Diario” y “La Mañana”, donde codirigió la página literaria “Al pie de las letras”, publicando intensamente crítica cinematográfica y teatral, añade una biografía suya publicada por su fundación (www.fundacionmariobenedetti.org).
Conocedores de su obra destacan que en un principio desarrolló una literatura realista, de escasa experimentación formal y referente al tema de la burocracia pública, a la cual pertenecía.
Dicho estilo literario empezó a experimentar un gran éxito en sus libros poéticos y narrativos. El dramaturgo fue miembro destacado de la llamada “Generación uruguaya del 45”, y sus libros participaron del “boom” de ventas de la narrativa latinoamericana de los años 50 a los 70.
Cultivó todos los géneros, con iniciación en la poesía, en libros como “Poemas de oficina” (1956), de tono cotidiano y existencial.
Con los cuentos “Montevideanos” (1960) incursionó en el realismo. En 1960 ensayó la crítica político-social con “El país de la cola de paja”, según el portal de internet “www.buscabiografias.com”.
Por ese entonces, logró su consolidación literaria a través de “La tregua” (1960), historia amorosa de fin trágico entre dos oficinistas, y “Gracias por el fuego” (1965), que constituye una crítica más amplia de la sociedad nacional, con la denuncia de la corrupción del periodismo como aparato de poder.
De acuerdo con el sitio “www.biografiasyvidas.com”, en un segundo periodo, sus escritos hicieron eco de la angustia y la esperanza de amplios sectores de la sociedad por encontrar salidas socialistas a una América Latina subyugada por represiones militares.
En los años 70, partió como exiliado a Buenos Aires, Lima, La Habana y España. De esa época son sus escritos más audaces: “El cumpleaños de Juan Ángel” (1971) y “La muerte y otras sorpresas” (1968).
Su crítica social es recogida en sus obras “Letras del continente mestizo” (1967), “Sobre artes y oficios” (1968), “Del desexilio y otras conjeturas” (1984) y “Crítica cómplice” (1988), así como en la evocación autobiográfica “La borra del café” (1993).
En 1997 leyó su poema “Che 1997” en México, con el que rindió homenaje al revolucionario Ernesto “Che” Guevara, a propósito del 30 aniversario de su muerte en Bolivia.
En 1998 regresó a la poesía con “La vida, ese paréntesis”, para en 1999 obtener el VIII Premio de Poesía Iberoamericana Reina Sofía. En ese mismo año publicó el séptimo de sus libros de relatos, “Buzón de tiempo”, integrado por 30 textos. También escribió “Rincón de haikus”, un libro inspirado en la lírica japonesa.
En marzo de 2001, Benedetti recibió el Premio Iberoamericano José Martí en reconocimiento a toda su obra y también publicó el libro de poemas “El mundo en que respiro”.
En 2003 escribió la novela “La tristeza y otras alegrías” y presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid su libro “El porvenir de mi pasado”.
Al siguiente año publicó “Memoria y esperanza: Un mensaje a los jóvenes”, en el que les pide nunca dejen de luchar por sus sueños, poniéndose al servicio de las nuevas generaciones que quieran escuchar sus consejos.
En su última aparición pública, en diciembre de 2007, fue condecorado con la Orden Francisco de Miranda, por el presidente venezolano Hugo Chávez.
Su última obra fue el poemario “Testigo de uno mismo”, que está marcado por la melancolía de la muerte, así como por la soledad de Benedetti, quien perdió a su esposa en el 2006, tras 60 años de matrimonio.
El autor, citan las fuentes, publicó más de 80 librosque han sido traducido a más de 25 lenguas. Su obra aborda diversos géneros: poesía, cuento, novela, ensayo y crítica literaria. Como humorista divulgó crónicas bajo el seudónimo “Damocles” y escribió numerosas letras de canciones incorporadas al repertorio de más de 40 cantantes.
Mario Benedetti falleció el 17 de mayo de 2009 en su domicilio en Montevideo, dejando un nutrido legado literario.



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