Mientras que los fallecidos por el choque de trenes en Grecia han aumentado ya a 57, los sindicatos de empleados ferroviarios han anunciado una huelga de 24 horas este jueves por el deterioro del sector y para criticar que el único detenido sea un empleado de la empresa estatal de trenes.
Los equipos siguen buscando cadáveres en los restos de los ferrocarriles. Los bomberos están centrando sus tareas hoy en el tercer vagón del tren de pasajeros, donde ayer ya se recuperaron varios cuerpos sin vida.
Imputado jefe de estación de Larisa
Al acusado, de 59 años, se le imputa la presunta comisión de “homicidio negligente” en serie y provocar lesiones corporales, además de un delito grave por la perturbación de la seguridad del tráfico de transporte con el resultado de la muerte de varias personas.
Según los medios griegos, el empleado ferroviario admitió ya el miércoles, después de ser detenido, su responsabilidad en el error que situó un tren de pasajeros con 342 pasajeros y 10 tripulantes en la misma vía en la que venía de frente un tren de carga con dos maquinistas.
Hasta el momento se han podido recuperar los cadáveres de 57 personas entre los restos de los ferrocarriles.
Tras la imputación, el abogado del jefe de estación, Stéfanos Patzartzidis, señaló que su cliente está devastado a nivel humano y que ha asumido la responsabilidad dentro del marco que le corresponde. "Hay muchas responsabilidades que tienen que asumirse por otras personas también".
El acusado decidió no testificar hoy y solicitó una prórroga para hacerlo el próximo sábado, que le fue concedida.
Según los medios griegos, que citan fuentes policiales, el funcionario admitió ayer que puso el tren en la vía equivocada, que no entendió su error y se dio cuenta de lo que había hecho solo cuando se enteró del accidente.
Mientras, los trabajadores en ferrocarriles y en el metro de Atenas han anunciado una huelga de 24 horas este jueves denunciando “la crónica falta de respeto mostrada por los diferentes Gobiernos” al sector ferroviario, lo que, según denuncian, “condujo al trágico resultado” del martes.
El malestar ciudadano sin embargo se refleja también en una protesta que se produjo anoche afuera de las oficinas de Hellenic Train en Atenas, la empresa que opera los ferrocarriles en Grecia.
Centenares de manifestantes acusaron al Gobierno por la privatización de la compañía en 2017, mientras que también hubo distintos altercados cuando un grupo tiró cócteles molotov a la Policía, que respondió con gases lacrimógenos.
El siniestro se produjo poco antes de la medianoche del martes, hora local (22.00 GMT), cuando dos trenes -uno con 342 pasajeros y 10 empleados ferroviarios y otro de carga con dos maquinistas- chocaron cerca de la pequeña localidad de Tempe, a unos 300 kilómetros de Atenas.
Al menos 57 personas siguen hospitalizadas, seis de ellas en cuidados intensivos. Muchas de las víctimas eran jóvenes universitarios que regresaban a Salónica tras un puente festivo.
Según el diario griego Kathimerini, todas las personas que se encuentran en UCI son jóvenes de entre 21 y 26 años.
Los ferrocarriles de Grecia, Hellenic Train, están operados por la compañía estatal italiana Ferrovie dello Stato Italiane.
El tren de pasajeros cubría la ruta Atenas-Salónica, mientras que el tren comercial, que probablemente transportaba chapas metálicas, cubría la ruta Salónica-Atenas.









