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AP

Para los Cachorros de Chicago y sus fieles seguidores,
éste era un festejo largamente pospuesto.

Kyle Schwaber, Anthony Rizzo y
el boricua Javier Báez dispararon sendos jonrones y los Cachorros resolvieron a
su favor una serie de postemporada en el Wrigley Field, algo que jamás habían
conseguido en su larga historia, al doblegar el martes 6-4 a los Cardenales de
San Luis.

Chicago ganó la serie
divisional de la Liga Nacional en cuatro juegos. Sólo una vez desde 1908,
cuando conquistaron por última vez la Serie Mundial, los Cachorros habían
ganado una serie de playoffs. Jamás lo habían hecho en este parque construido
hace un siglo.

Pero ante una multitud
delirante que no dejó de agitar toallas, Chicago logró algo que añoraban
distintas generaciones de fanáticos.

El cerrador venezolano Héctor
Rondón ponchó a Stephen Piscotti con un lanzamiento que pegó en el suelo. El
receptor venezolano Miguel Montero tomó la pelota y tocó a Piscotty para que
concluyera el encuentro.

Los peloteros de Chicago
salieron de la cueva para dar rienda suelta a la celebración.

“Lo merecen”, dijo
Rizzo en medio de la fiesta. “Ojalá que esto sea sólo una prueba de lo que
está por venir”.

El equipo dirigido por el
manager Joe Maddon, que avanzó a los playoffs con el boleto de comodín, se
medirá al ganador de la serie entre los Dodgers de Los Ángeles y los Mets de
Nueva York.

Los Mets tenían una ventaja de
2-1 y disputaban el martes el cuarto duelo.

La última vez que los
Cachorros llegaron a la Serie de Campeonato fue en 2003, cuando cayeron en
siete juegos ante los Marlins. Chicago perdió esos dos últimos encuentros en
casa, incluido uno muy recordado por la intervención de un espectador que
frustró un out crucial por parte de Moisés Alou.

Chicago debutó en el Wrigley
Field en 1916, ocho años después de que se coronó por última vez en el Clásico
de Otoño.

Ningún equipo lució mejor que
los Cachorros en la recta final. Terminó tercero en las mayores, con 97
triunfos, luego de cinco campañas perdedoras en forma consecutiva.

Los Cachorros eliminaron ya a
los dos rivales que terminaron arriba de ellos en la División Central.
Superaron a Pittsburgh en el duelo de comodines y dieron cuenta de los
Cardenales, el mejor equipo de la campaña regular, con un total de 100
victorias.

San Luis dio un paso atrás.
Había llegado a la Serie de Campeonato en los últimos cuatro años.

El garrotazo solitario de
Rizzo por todo el jardín derecho devolvió la delantera a Chicago, por 5-4 en la
sexta entrada, ante Kevin Siegrist, quien terminó cargando con la derrota. San
Luis había rayado dos veces en la parte alta de ese inning.

Pero el garrotazo de Schwarber
en el séptimo capítulo fue simplemente descomunal. Los fanáticos, que ya
ovacionaban a su equipo, enloquecieron cuando la pelota desapareció por encima
de la pantalla de video, donde hay un anuncio publicitario.

Báez logró su vuelacerca de
tres carreras ante John Lackey en el segundo episodio, por Chicago, que ha
ganado 12 de sus últimos 13 encuentros.

Por los Cachorros, el
venezolano Montero de 3-0 y Rondón  (2)aceptó
un hit en una entrada en blanco para el juego salvado.




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