Desde este lunes, 15 de junio, los bancos que ofrecen divisas digitales a través de subastas limitaron la compra a 1.000 dólares mensuales y 12.000 anuales, de acuerdo con la información compartida por diversas entidades financieras. Aunque el Banco Central de Venezuela (BCV) no se ha pronunciado sobre la medida, las plataformas de la banca pública y privada ya reflejan estos nuevos topes para las operaciones de intervención cambiaria.
La información comenzó a circular a través de publicaciones y notificaciones de los bancos. En la red social Instagram, el Banco del Tesoro informó a sus clientes que a través de su nueva aplicación Tesoro Digital se pueden adquirir dólares electrónicos con un monto mínimo de 10 dólares y un máximo de 500 dólares por operación. La entidad aclaró en su publicidad que los usuarios “sólo pueden comprar 1.000 USD al mes y 12.000 USD al año”.
El economista Asdrúbal Oliveros calificó esta decisión de establecer cupos como una “señal preocupante”. Según el experto, lejos de ayudar a la estabilidad del tipo de cambio, esta medida profundiza los controles sobre la moneda y genera incentivos para el arbitraje.
La decisión del BCV de establecer cupos mensuales y anuales para la asignación de divisas en personas naturales es una señal preocupante. Lejos de contribuir a la estabilidad cambiaria, profundiza los controles, genera incentivos al arbitraje y limita la capacidad del mercado…
— Asdrúbal R. Oliveros (@aroliveros) June 12, 2026
Oliveros señaló en la red social X que restringir el mercado formal limita su capacidad para absorber la demanda, lo que resultará en una mayor presión sobre el dólar paralelo y una ampliación de la brecha cambiaria, alejando la posibilidad de bajar la inflación.
Usuarios comparan la medida con el cupo de dólares Cadivi
La imposición de montos máximos ha generado una ola de quejas en redes sociales, donde los ciudadanos comparan las restricciones actuales con el mecanismo de control de cambio llamado Cadivi, que funcionó hasta 2015.
Un usuario de la red social X, consideró que la medida representa “un franco retroceso” al compararla con la asignación de cupos del pasado. “Se asemeja a un cupo CADIVI, el cual en su momento era seguro obtenerlo por el importe asignado. Pero ahora es peor. Hay un importe asignado, pero no hay ninguna seguridad de obtenerlo”.









