Chía: semilla pequeña, súper alimento

Marielis
Arteaga

La chía, también conocida como salvia hispánica, fue
durante la época prehispánica, uno de los cuatro alimentos básicos de los
Aztecas y Mayas, junto a las caraotas (porotos), el maíz y el amaranto. Y su
uso se remonta a unos 3500 años A.C. Actualmente es cultivada en las mismas
zonas donde se encontraban los imperios prehispánicos que corresponden a
México, Guatemala y Nicaragua.

Se dice que esta semilla es un superalimento por su
alto contenido de vitaminas, antioxidantes, proteínas y por ende sus muchos
beneficios para la salud.

A las semillas de chía se le atribuyen dos veces, la
proteína de cualquier otra semilla, cinco veces el calcio de la leche entera,
además del boro, mineral que ayuda a la absorción del calcio en los huesos, dos
veces la cantidad de potasio de los plátanos, tres veces más antioxidantes que
los arándanos, y tres veces más hierro que las espinacas,  aparte de grandes cantidades de ácidos grasos
esenciales Omega 3", contienen una respetable cantidad de fibra soluble.

Esa fibra, al entrar en contacto con líquidos, crea un
gel mucilaginoso (similar al de la linaza), ya que absorbe de 9 a 12 veces su
peso en agua, lo que genera sensación de saciedad, algo muy útil para aquellas
personas que están a dieta o quieren mantener su figura.

Este gel también crea una barrera física entre los
carbohidratos y las enzimas digestivas que los disuelven, de manera tal que
disminuye la conversión de carbohidratos en azúcar.

Similar al caso de la quinoa –otro alimento valorado
más recientemente-, la chía aporta una buena cantidad de proteínas –más del
doble de cereales como el trigo, así como todos los aminoácidos esenciales en
una forma fácilmente digerible. Es rica en antioxidantes –los que mantienen
frescas y comestibles a las semillas durante varios años- que ayudan a prevenir
los daños de los radicales libres, mantener la belleza de la piel, así como a
prevenir la inflamación de tejidos.

Estas semillas son buenas proveedoras de ácidos
grasos Omega 3, ayudan en la reducción del colesterol y los triglicéridos,
refuerzan el sistema inmune, combaten las dermatitis, reducen la presión
arterial y la arritmia, por lo que se consideran excelentes para la salud
cardiovascular. También incrementan la energía y el metabolismo, esto último
especial para la reducción de peso.

Para consumirla, algunos expertos sugieren que se
coloquen entre dos y cuatro cucharadas de semillas en un vaso con agua, zumo u
otra bebida. Se remueven con una cucharilla para que entren en contacto con el
líquido y se dejan entre 15 y 30 minutos. Debido a la fibra soluble que
contiene la semilla y también a su capacidad de absorción de líquido, se
formará un gel que se tomará junto con las semillas transcurrido el tiempo de
espera. Al mezclarlas con agua, y dejarlas entre 15 o 30 minutos, el vaso
parecerá que no contiene semillas con agua, sino una gelatina casi sólida. Esta
reacción que genera el gel se debe a la fibra soluble presente en la chía.

Este increíble alimento se puede consumir con leches
–incluyendo las leyes vegetales-, yogurt, ensaladas, frutas, salsas, sopas, cremas,
verduras, o incorporar, en forma entera o molida, a panes, galletas, barritas
energéticas o repostería sin mayores problemas pues no añaden sabor ni olor.

Algunas ricas sugerencias son:

-
Panquecas:

añada una cucharada de semillas de chia a su masa para darle un impulso
nutricional.

-
Granola:

simplemente agregue las semillas de chía enteras a su merienda favorita en las
tardes como la granola, para que tenga mayor carga vitamínica.

-
Merengadas:

tendrá un batido con mayor fibra, porque una cucharadita de semillas de chía
contiene muchos componentes saludables.

- Agua
fresca:

convierta una refrescante agua de alguna fruta (limón, naranja, toronja, melón)
en una bebida energética, porque con una cucharadita de semillas de chía.

-
Aderezo para ensaladas:
las semillas se pueden batir en alguna
vinagreta que ya haya preparado, eso le dará un toque diferente al plato.

- Con
pan para freír:
si quiere preparar pollo, carne o pescado
empanizado, mezcle el pan rallado con semillas de chía. Es ideal para que su paladar
tenga algo nuevo que probar.

 

RECETA

Pudín de
chía con frutas

Ingredientes:

 2 tazas de
leche de coco (se puede sustituir por leche de soya, leche de almendras o leche
de arroz)

2 cucharadas de 
miel

Una pizca de sal

2 tazas de semillas de chía

2 cucharadas de coco en polvo sin azúcar

1 taza de piña picada

1 taza de mango picado

Preparación:

En un recipiente hondo, mezclar la leche, la sal y
la miel, añadirle las semillas de chía y el coco y revolver bien.

Seguidamente, cubrir el recipiente y llevar a la
nevera por un mínimo de dos horas. Transcurrido el tiempo, agregar la piña
picada con los trocitos de mango y revolver bien para mezclar.


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Chía: semilla pequeña, súper alimento

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