El 17 de noviembre de 2023 el exalcalde de Valencia, Julio Fuenmayor inauguraba en compañía de importantes autoridades la Plaza Bolívar de Valencia. Las obras tomaron meses y en un encuentro con el antiguo alcalde este le dijo a la prensa que el suelo de color rojizo tenía una inspiración en la plaza Roja de Moscú.
Casi tres años después la plaza está en un estado crítico ante lo que se vislumbra como una falta de mantenimiento y de prevención de los desgastes producidos por el alto tráfico.
Las denuncias de personalidades como Rebeca Figueredo, historiadora y educadora, así como la del exdiputado, Carlos Lozano, movieron el tejido político carabobeño, puesto que desde la semana pasada hay cuadrillas con pulidoras en la icónica plaza.
Pero, el deterioro del suelo de la plaza ya era visible casi al año, incluso coincide con la repentina salida de Fuenmayor de su cargo.
Sin mantenimiento
Arturo Soto visita con regularidad la plaza y llegó incluso a ver películas en la pantalla led instalada como una de las novedades de la reciente remodelación. "Durante la gestión de Fuenmayor recuerdo que le echaban un líquido rojo al suelo. No te puedo decir si ese tipo de suelo requería ese producto, pero sí me daba la sensación de que no se le daba el mantenimiento adecuado. Ahora con la llegada de Dina todo cambió y el mantenimiento dejó de hacerse. Siempre sentí que el mismo chavismo trató de borrar del mapa la huella de Julio y en eso venía incluido el deterioro de su obra".

El ala norte de la plaza está acordonada y se ven unos 10 trabajadoras con pulidoras y otros instrumentos. Mientras, el suelo parece haber perdido su color rojizo y se ve quebrado y opaco, como si la capa superior hubiese sido arrancada.
El arquitecto Peter Albers en su columna "Albersidades" de octubre de 2023 explica que el granito proviene de Guayana. Él condenó la elección del material por varias razones, una de ellas es por ser muy resbaloso en época de lluvias, más aún cuando se juntan las flores y hojas caídas que bajo la presión de los zapatos exudan un líquido que adquiere consistencia jabonosa al mezclarse con el agua. "Resbalón y caída garantizados", dice el experto.
Las prioridades
Pero no es su única crítica. En aquel entonces aseguraba una distorsión de las prioridades en la región en cuanto a los problemas que se debían atender. "La lógica, y no el orden administrativo, nos dice que la salud colectiva está antes que las plazas con pisos de granito de Guayana”, decía mientras tilda la obra de un antojo del chavismo por hacer monumentos santuarios.

Otras personas coinciden en esto y agregan que fue un trabajo mal hecho. Antes la plaza estaba mejor, opinó Yoraima Suárez con mucha indignación. Pasa con frecuencia por allí y se pregunta cómo es posible que se dañara tan rápido. Apuntó a unos malos materiales entre las posibles razones "Invierten tanto en arreglar la plaza pudiendo dejarle el piso que tenía que duró tantos años e invertir ese dinero en otras cosas de mayor prioridad".
Aunque la intervención que le hacen a la plaza para algunos es positiva, Suárez insiste en que es mucho dinero el que el Estado está invirtiendo nuevamente en el área. "Destínenlo a los hospitales".
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En cambio, Consuelo Araujo se muestra temerosa para dar su opinión sobre lo que pudo ocurrir con el suelo de la plaza y otras áreas. "Eso se dañó, pero me imagino que lo están arreglando y me parece bien, eso siempre debería verse así, arreglado, como antes, que estaba bonito".



Sin duda alguna, la Plaza Bolívar de Valencia, no es solo el corazón de una ciudad, representa la identidad del que vive en Valencia y del que se siente parte de Carabobo, aún cuando su nacimiento no es en estas latitudes, como ocurre con Xiomara Aparicio.
Ella es de Mérida y confiesa sentir un profundo dolor cada vez que recorre la plaza. "Esto da tristeza, era preferible el piso anterior, porque desde que lo cambiaron solo lo pulen cuando hay un acto especial. ¡Qué verguenza".
A su juicio el deterioro de la plaza no es cónsono con la belleza de Venezuela. "No nos merecemos estos engaños, porque esto es lo que es, un engaño".
Y partiendo de la idea de engaño, otro arquitecto sirve de referencia. Si bien no habla de la plaza en cuestión, si hace una crítica a las políticas públicas con el norte perdido. Se trata de Juan Tineo. En su análisis sobre la compra de perros robóticos por parte de la Alcaldía de Chacao sentenció que una ciudad no se transforma con ocurrencias. "Se transforma con estrategia urbana, planificación territorial y políticas públicas coherentes, no necesariamente por falta de recursos".
Durante los últimos 10 años el chavismo ha aludido la crisis de recursos. Recientemente la alcaldesa Dina Castillo comunicaba este argumento en una asamblea con vecinos en una barriada al sur de Valencia, donde apeló a la voluntad como recurso para solventar problemas.
Tineo enfatiza en el hecho de que cuando no hay estrategia aparece el problema real. "Cualquier iniciativa se vende como avance. Y es ahí donde entramos en terreno peligroso. Una ausencia de planificación genera propuestas que priorizan el impacto visual sobre la solución estructural".
Para el arquitecto, una ciudad estratégica construye confianza antes que espectáculo.









