Bachilleres eligen carreras a estudiar con un sistema sin orientación vocacional

La población estudiantil se siente atraída por algún oficio como ser influencer para ganar dinero más rápido, por eso es importante la vocación profesional
Más de 80 intoxicados en un liceo de Portuguesa
/ Foto: Cortesía (NTA)

Cada año, miles de estudiantes de quinto año en Venezuela llenan un formulario en el sistema de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) para optar a un cupo universitario en el sector público. Introducen sus datos personales y socioeconómicos, notas, eligen carreras y universidades, y esperan. Lo que no reciben en ese proceso es orientación vocacional: nadie los ayuda a descubrir qué son buenos haciendo, qué disfrutan o qué perfil profesional tienen.

Así lo advirtió Jesús Alberto Campos, psicopedagogo y consejero vocacional, quien describió el sistema de ingreso universitario como un registro de expectativas pero que no las orienta.

"En la actualidad el bachiller llena un sin un proceso de orientación vocacional formal que le ayude a identificar sus áreas de interés”.

El cambio de fondo ocurrió en 2006, cuando se eliminó la Prueba de Aptitud Académica que antes permitía identificar fortalezas y áreas de vocación de cada estudiante.

El Sistema Nacional de Ingreso administrado hoy por la OPSU utiliza notas certificadas, perfil socioeconómico y elecciones del estudiante para asignar cupos, pero ninguno de esos criterios equivale a un proceso de orientación vocacional que acompañe al joven en la decisión más importante de su vida académica. El resultado, dijo el especialista, es que muchos bachilleres llegan al momento del registro sin haber reflexionado realmente sobre lo que quieren estudiar.

El primer reto de los estudiantes de quinto año

Campos identificó varios obstáculos concretos que enfrentan los estudiantes de quinto año al momento de elegir carrera, y el primero sorprende por su sencillez: la falta de conciencia del tiempo. "Uno de los factores que nos hemos encontrado en los últimos años es que los estudiantes de quinto año esperan incluso hasta graduarse para tomar decisiones sobre lo que van a estudiar", señaló el psicopedagogo, advirtiendo que esa demora cierra puertas y reduce opciones en un proceso que tiene fechas límite.

La recomendación de Campos es comenzar mucho antes: documentarse, explorar, acompañar el proceso de descubrimiento desde los primeros años del bachillerato. El punto de partida puede ser tan cercano como la propia familia. "El primer camino son nuestros marcos referenciales: qué profesiones tienen nuestros padres, quiénes son las figuras de admiración para mí. Ese es un primer descarte: quiero seguir el patrón de mi familia o quiero hacer algo diferente", explicó.

El proceso de orientación vocacional, dijo el especialista, no es una prueba puntual sino una exploración progresiva que pasa por identificar habilidades, descubrir qué cosas disfruta hacer el estudiante y reconocer en qué es bueno.

El segundo reto: ¿para qué estudiar una carrera si como influencer gano más?

El obstáculo más grande que identifica Campos no es la falta de información sino un cambio cultural profundo en la percepción del valor de la formación profesional. La inmediatez y la multiplicidad de referentes informales que prometen ingresos rápidos sin títulos universitarios están compitiendo con la idea tradicional de estudiar una carrera.

"Un estudiante actualmente te puede decir que haciendo algún oficio o practicando algo más informal, como ser influencer o llevar redes sociales, puede ganar mucho más dinero en menos tiempo. Ese es el reto más grande", señaló Campos.

La orientación vocacional tiene que responder a esa pregunta, no ignorarla. Campos no descalifica los nuevos oficios digitales pero sí advierte que la formación profesional ofrece herramientas, marcos de pensamiento y capacidades de largo plazo que los trabajos informales difícilmente construyen. El reto es que ese argumento llegue a los jóvenes de una forma que los convenza, no que los aburra.

Universidad pública o privada: otra decisión sin orientación suficiente

A la falta de orientación vocacional se suma otro factor que Campos señala con claridad: muchos bachilleres desconocen las vías de ingreso a las universidades públicas más allá de la OPSU, y las universidades privadas compiten con una promesa concreta que la pública no puede garantizar: un título en un tiempo definido.

"Los estudiantes prefieren ir a una universidad privada que te va a otorgar un título en un tiempo establecido y que te permite proyectar tu vida: en tres años, en cinco años ya tengo una profesión. En cambio, en una universidad pública tiende a ser muy incierto", explicó el especialista, señalando que el déficit de profesores y las fallas de infraestructura en las casas de estudio públicas alimentan esa percepción. Además, aunque instituciones como la Universidad de Carabobo hacen esfuerzos por informar sobre sus vías alternas de ingreso, ese conocimiento llega de forma insuficiente a los bachilleres.

El rol de los padres: acompañar sin proyectar

Campos envió un mensaje para los padres, quienes juegan un papel determinante en el proceso de orientación vocacional de sus hijos. "Hay padres que quieren ver proyectado en sus hijos sus sueños o anhelos no cumplidos, otros tienen muy altas expectativas y dejan de escuchar y de acompañar la verdadera voz del chico o la chica", advirtió.

La propuesta del psicopedagogo es acompañar desde la cercanía y el modelaje, ayudar al joven a descubrir, intentar, formarse y adquirir herramientas y habilidades para la vida real que le vayan dando certeza sobre su vocación. "No se trata de empujar hacia una carrera sino de acompañar el proceso de descubrimiento".

Únete a nuestros canales en Telegram y Whatsapp. También puedes hacer de El Carabobeño tu fuente en Google Noticias.

Newsletters

Recibe lo mejor de El Carabobeño en forma de boletines informativos y de análisis en tu correo electrónico.

Bachilleres eligen carreras a estudiar con un sistema sin orientación vocacional

Más de 80 intoxicados en un liceo de Portuguesa
/ Foto: Cortesía (NTA)
[code_snippet id=10 php format]