En medio de los constantes y prolongados cortes de electricidad, comerciantes de distintos sectores exigen a las autoridades un cronograma preciso que les permita planificar sus operaciones y atender a sus clientes sin interrupciones.
La falta de información sobre los horarios de los apagones ha generado pérdidas significativas y afectaciones en la prestación de servicios en la Gran Valencia.
“Nos han quitado la electricidad precisamente en un horario clave para nosotros, de 11:00 a. m. a 5:00 p. m., casi a diario. Se nos van hasta siete horas y no podemos programar a los clientes. Lo que necesitamos es un cronograma publicado para organizarnos”, relató Nilda Herrera, propietaria de una peluquería en la zona norte de Valencia.
En ese negocio, cuando hay un cote en el servicio, no pueden atender sus clientes porque no tienen planta propia.

Los relatos de los comerciantes coinciden en que los cortes afectan no solo la atención al cliente, sino también el cobro de servicios. Herrera explicó que cuando falla la electricidad, se va el internet, imposibilitando pagos por punto de venta o pago móvil.
“Trabajamos como asustados, mirando el reloj y apresurando los servicios para que las clientas no queden a medias”, señaló.
Propuesta de redistribución de cortes de electricidad
Herrera añadió que, además de un cronograma claro, los comerciantes solicitan que los cortes de electricidad se realicen en horarios diferenciados según el tipo de usuario: “Que en los centros comerciales se vaya la luz de noche y en las casas durante el día. Así podríamos trabajar en nuestras horas productivas y la gente podría descansar por la noche. Porque ni trabajamos ni dormimos bien”.
Omar Salas, trabajador de una quiropedia, señaló que los cortes de electricidad han comprometido la productividad de su jornada laboral.

“Las últimas dos semanas hemos perdido de 11:00 a.m. a 5:00 p.m., justo nuestro horario más productivo. No podemos atender a los clientes que ya estaban en proceso y la mayoría se va porque no pueden esperar varias horas”.
El dueño de una cerrajería coincidió en que la falta de electricidad provoca caídas de hasta el 80% en las ventas. Pero cuando el corte es en sectores aledaños también se ve afectado. “La gente cree que como no hay servicio a unas cuadras o en sus casas, aquí tampoco hay y no vienen. Eso hace que perdamos hasta 50% de las ventas”
Lorena Pérez, propietaria de una ferretería, agregó que la medidas del gobierno de ahorro energético por 45 días fueron arbitrarias y sin un estudio previo sobre los consumos altos y las zonas críticas.
Impacto económico en negocios con requerimientos especiales
En negocios como heladerías, la falta de electricidad tiene consecuencias inmediatas. “No podemos mantener la cadena de frío ni abrir las neveras. Si se va la luz durante cuatro o cinco horas, debemos cerrar completamente el local y limitarnos a producir solo lo que se vende diario para no perder”, explicaron los responsables.
Los sistemas de generación alterna resultan costosos. Requieren entre tres mil 500 y tres mil 800 dólares para adquirir un inversor con paneles solares para poner en funcionamiento los equipos que son de alto consumo.
María Osorio, gerente de una estética, relató que los cortes de electricidad afectan directamente la atención a sus clientes: “Hay tratamientos que no se pueden hacer por falta de iluminación y aire acondicionado. Nos han quitado la luz hasta seis horas, y esas son horas productivas que perdemos. Trabajamos por comisión, así que esto nos afecta económicamente de forma directa”.

Para los comerciantes, la situación exige medidas claras. “No es solo cuestión de cortar el servicio; hay que identificar las zonas de alto consumo y planificar los cortes para que la persona de a pie, los negocios y los hogares puedan ajustarse”, indicó Pérez.
El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Ernesto Abbas, en entrevista reciente concedida a El Carabobeño, indicó que la propuesta de la organización es que a a la banca se le baje en dos puntos el encaje legal y, que con ese dinero que va a estar disponible, se cree una gaveta para financiar medios alternativos para energía eléctrica a todo el comercio del país.
Mientras tanto, los trabajadores y dueños de negocios esperan que las autoridades publiquen un cronograma confiable de cortes de electricidad y evalúen la redistribución de horarios entre comercios y viviendas, para poder organizar sus horarios, garantizar la atención al público y evitar pérdidas significativas.









