Comerciantes de la Gran Valencia amanecieron con bajas expectativas frente a supuestos precios en dólares
Foto Francisco Figuera

A pesar de los supuestos anuncios gubernamentales de ajuste de precios de 27 rubros alimenticios, los comerciantes amanecieron la jornada de este lunes con bajas expectativas de lo que sucederá con los rubros y sus proveedores, con los consumidores e incluso con respecto a la presencia de algunos productos.

Y es que la aparente medida vino acompañada de ocupación de fábricas de diversas marcas,  como Alimentos Polar, Plumrose, el matadero de Turmero y Coposa, por lo que hay mucha incertidumbre sobre lo que deparan los próximos días.

La jornada en los distintos mercados y supermercados de la Gran Valencia discurrió con normalidad, la mayoría sin colas por compras nerviosas ni abarrotamientos y sin aumentos abruptos de precios, por los momentos.

En el Mercado Periférico de La Candelaria, la opinión general entre los encargados y dueños de expendios es que hay que esperar a la Gaceta Oficial para poder decidir qué hacer, aunque sí aseguran que el control de precios traerá escasez y que muchos de los ítems están muy por debajo de los actuales precios de venta, lo que les impedirá seguirlos vendiendo.

Imposible vender a pérdida

“No podemos vender a pérdida. Mira el caso de las lentejas, las marcan a 120 mil y a mí el proveedor me las coloca para venderlas en 220 mil, con ganancia de 30%.  Eso implica que nos veremos perjudicados, porque muchas veces no le gano ni 20% a lo que vendo”, señaló el encargado de un local que está ubicado a las afueras del Periférico, en la parte posterior.

 

El hombre dijo que toda la mercancía que logra conseguir para el establecimiento la paga en dólares y el valor de la divisa estadounidense sube cada día, entre siete mil y diez mil bolívares, por lo que alega no entender de dónde se acordaron los precios que se divulgaron este fin de semana.

Añade que ya no compra la misma cantidad de algunos rubros que antes. Por ejemplo habló de los huevos: “Antes compraba 80 cajas, pero luego que el Gobierno los reguló hace más de un año, y me obligaron a bajar el costo tras una inspección, decidí dejar de venderlos. Hoy volví a ponerlos en venta, pero compro cinco cajas, cuando mucho 10”.

También refirió que el Instituto Municipal de Ambiente (IMA) no ha tenido clemencia con los negocios de la zona, que por concepto de aseo ha estado pagando entre 15 y 17 millones de bolívares al mes, y no ha habido concesiones a pesar de la cuarentena. “Cada uno de los comerciantes de la cuadra paga a sus empleados hasta 20 dólares semanales para que puedan subsistir, porque el sueldo mínimo no sirve de nada ni que lo aumenten en un millón, que serían cinco dólares al cambio”.

Ha habido especulación

Durante la visita al sector de las carnes, en el segundo piso del mercado, El Carabobeño coincidió con una inspección de la Superintendencia Nacional para la Defensa para los Derechos Socioeconómicos (Sundde).

El funcionario del ente que coordinaba la actividad –y que prefirió no identificarse- señaló que estaban realizando una acción de rutina, porque ha habido mucho sobreprecio en algunos rubros, como los huevos. Dijo que en las dos semanas anteriores, una caja salía entre 28 y 32 dólares y que esta semana ya la estaban vendiendo en 40 dólares, por lo que ya estaban preparando algunas multas.

Por lo demás, dijo que los precios de los cárnicos se habían mantenido entre 620 mil y 650 mil bolívares, por debajo del anuncio que, resaltó, aún no es oficial, no ha salido en Gaceta y hay que esperar.

Perderán si se aplica la lista

En el primer piso, en la zona de víveres, el dueño de un local señala que ni siquiera estaba enterado de la lista y que ha estado vendiendo la harina de maíz en 180 mil bolívares y la de trigo en 190 mil, que en el listado difundido ya escalan el dólar y los 0,75 dólares, respectivamente.

También coloca en 160 mil las caraotas y 190 mil las lentejas, y asegura que perderá si se aplica la lista.

Sin muchas diferencias

En los supermercados no hay mucha diferencia, en el Bio Mercado de la avenida Andrés Eloy Blanco, en el sector Santa Cecilia, señalan que no ha habido repunte de clientes por compras nerviosas ni de precios, pero el encargado alega que es muy temprano para decirlo porque el pico de la actividad comienza a partir de los días miércoles.

Lo cierto es que el local presentaba una buena dinámica, sin estar repleto y los precios estaban similares a los de la calle. Para hacerse una idea, la harina de maíz PAN estaba en 186 mil bolívares, y el cartón de huevos superaba los 920 mil bolívares.

Más adelante, en la avenida Bolívar Norte, el Central Madeirense del Centro Profesional Bolívar, frente al estadio Misael Delgado, tenía el arroz de 1 kilogramos en 174 mil 250 bolívares, la pasta corta en 293 mil 550 el kilo, la larga en 200 mil 900 y la harina de maíz en 196 mil 800.

Sus encargados señalan que están a la espera de que se oficialicen los cambios y que la empresa tome las decisiones al respecto, por lo pronto, destacan no han registrado aumentos en los cárnicos desde hace un par de semanas: la carne de primera se mantiene en 693 mil 600, la de segunda en 493 mil, y los cortes parrilleros como el lomito y el solomo de cuerito, se ubican en 1 millón 171 mil y 990 mil 850 respectivamente.

En el Automercado San Diego, cercano a la redoma de Guaparo, también están a la espera de que oficialicen las medidas, pero ya se han realizado acercamiento con los proveedores que les colocan a consignación para analizar los diferenciales de precios al momento de asumir la actualización. Allí, la pasta corta se ubica en 195 mil 700, la harina de maíz amarilla, marca PAN, se cotiza en 155 mil bolívares y el arroz alcanza los 160 mil.

Continúan especulando en Naguanagua

En el Mercado Municipal de Naguanagua hay expendios de carnes que incluso sobrepasan los 3,85 dólares que supuestamente se acordaron para el renglón de las de primera. La carnicería Los Compadres la tiene en 890 mil bolívares (la de segunda en 790 mil) y La Victoriana, justo al lado, la tiene en 920 mil el kilo. Por cierto, tienen el medio cartón de huevos en 412 mil y el kilo de queso blanco llanero en 750 mil bolívares, mucho más costoso que en otros sitios.

Otros dueños o encargados de local como Laura, de MercaNagua, y Félix, de la Corporación Landaeta, coinciden en que la lista de precios no oficializada les representará pérdidas, porque no se ajusta a la realidad, pero esperan a que se concrete para ver cómo trabajarán bajo ese esquema. Por lo pronto, aseguran que siguen viendo de capa caída las ventas y que se augura que las cosas no cambien mucho porque no habrá capacidad de compra para asumir lo que se viene.




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