Con la llegada de la madrugada comienza la espera para decenas de vecinos de Naguanagua que acuden hasta la Micro Planta de Llenado de Gas Drácula para poder surtir sus cilindros. Los usuarios aseguran que deben organizarse con anticipación, hacer largas filas y esperar varias horas para llevar el servicio hasta sus hogares.
José Hinojosa, habitante de Caprenco, explicó que cada 21 días debe acudir al llenadero para cumplir con el proceso establecido. Para tener una mejor posición en la fila, llega alrededor de las 2:00 a. m.

“Uno viene, hace la cola, después entregan un ticket, colocan un número en la bombona y al rato te pasan. Se paga y se espera aproximadamente media hora más hasta que entregan el recibo y la bombona de gas llena”, relató.
Hinojosa también señaló que el proceso puede extenderse cuando ocurren fallas eléctricas. Recordó que en una oportunidad una interrupción del servicio retrasó la jornada durante varias horas, por lo que tuvieron que esperar hasta que se restableciera la energía.
Para otros usuarios, como Damaris Patiño, esta fue su primera vez en la Micro Planta de Llenado de gas. Llegó a las 7:00 de la mañana y destacó que el servicio funciona de lunes a sábado y tiene un costo de tres dólares a tasa del Banco Central de Venezuela.
Cupo cada 21 días para el gas
Mientras tanto, Emperatriz Díaz, residente de Vivienda Rural de Bárbula, explicó que acostumbra llegar cerca de las 5:20 a. m. para intentar completar el proceso. Según indicó, diariamente se atienden entre 150 y 180 cilindros de gas aproximadamente.
“Tenemos un cupo para surtir cada 21 días, es una sola bombona por persona y eso queda registrado en el sistema con el número de cédula”, explicó.

Cambios necesarios
Los vecinos señalan que, aunque las colas actualmente son menores que meses atrás, todavía existen jornadas en las que algunas personas pasan horas esperando y finalmente no logran llenar sus cilindros debido a que se acaba el gas disponible, ya que la cantidad de suministro varía diariamente.
Algunos usuarios consideran necesario mejorar el mecanismo de distribución y plantean alternativas como la entrega directa en las comunidades, recordando que anteriormente el servicio podía solicitarse y recibir el cilindro en los hogares.









