Se escuchan aplausos desde el interior de la capilla Abadía Imperial. Adentro está el cuerpo de Daniel Quéliz, en los actos funerarios que realizan en su honor. Familiares, amigos, compañeros de clases, profesores y vecinos se despiden de él con palabras de afecto. Todos lloran. Los aplausos vuelven, son insistentes.
Glenis Arias, sale y se sienta en uno de los pasillos. Es la mamá de la víctima. Hace calor, pero nadie se queja. El dolor por la pérdida del joven a manos de un funcionario de la Policía de Carabobo es más fuerte. Todos abrazan a la mujer, ella saluda sin saber en muchos casos de quién se trata. Se seca las lágrimas y no dice nada. No tiene palabras.
En el velorio el padre de Daniel, Alexander Quéliz, luce consternado. No es el mismo del lunes cuando declaró a la prensa y pidió que se esclarecieran los hechos. "Hoy no puedo hablar. Estoy profundamente conmovido". No se separó del féretro.
Reinaldo Arias salía y entraba con frecuencia de la capilla. Hablaba con mucha gente sin parar de decir que su sobrino era un joven intachable. "Le quitaron la vida de manera irresponsable. Si hubo funcionarios disparando fue porque alguien les dio la orden. El gobernador debe hacerse responsable".

Foto: (Dayrí Blanco)
La abogada de la familia Quéliz Arias lloraba y lamentaba el asesinato como todos. "Más que la defensora del caso Daniel era como mi sobrino", dijo Grace Rodríguez. Aseguró que no solo debe ser condenado el autor material, sino todos los cómplices y quienes coordinaron la acción. Se espera que en las próximas 24 horas los cinco funcionarios detenidos sean trasladados desde la comandancia general de la Policía de Carabobo en Navas Spínola hasta el Palacio de Justicia para la audiencia preliminar de presentación.

Foto: (Dayrí Blanco)
A la 1:00 p.m. los aplausos en la funeraria Quo Vadis se intensificaron. Dentro la capilla Abadía Imperial no cabía nadie. Jóvenes y dirigentes políticos de oposición que protestaban contra el asesinato en el Puente Santa Rosa, al sur de Valencia, marcharon hasta el sitio del velatorio. Entraron en grupos pequeños después de quitarse las camisas y gorras que los identificaban con alguna organización por petición de los familiares, quienes mañana se despedirán por última vez del joven a las 10:00 a.m. en el cementerio El Oasis del municipio Libertador.









