De los cuatro miembros de la familia Guillén, detenidos entre el 4 y 5 de septiembre en el municipio San Diego de Carabobo, dos fueron liberados este lunes 8: la niña de dos años y el adolescente de 17.
La noche de este 8 de septiembre, la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) informó que permanecen detenidas de forma arbitraria Miriam Fernández Ruiz, de 72 años, y Chantal Niulany Guillén, de 21.
La organización detalló en un comunicado publicado en la red social X que “la detención de Miriam, una mujer mayor, y de Chantal, una joven con toda su vida por delante, expone un patrón sistemático de vulneración de derechos, que afecta su integridad física, psicológica y familiar”, dijo.
En búsqueda de un Guillén
La detención de estas personas se realizó debido a que funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) estaban tras la búsqueda de un familiar de los Guillén, aseguró una fuente a Efecto Cocuyo, que prefirió declarar bajo anonimato.
La ONG explicó que este no es un caso aislado y que refleja las prácticas de persecución donde se castigan a los familiares en lugar de aplicar la justicia de manera transparente. “Esto constituye una afrenta directa a la dignidad humana y a las obligaciones internacionales del Estado venezolano”, añadió la ONG.
Exigieron a las autoridades del Estado venezolano que se informe de manera inmediata sobre la situación de estas dos mujeres de la familia Guillén detenidas, que se les garantice seguridad y que sus derechos sean respetados de manera plena, según los compromisos internacionales asumidos por Venezuela.
El Estado venezolano tiene la obligación de proteger la vida y los derechos de sus ciudadanos, pero hoy Miriam Fernández, de 72 años, y Chantal Guillén Ibarra, de 21 años, permanecen detenidas arbitrariamente en Carabobo, en abierta violación de tratados internacionales de… pic.twitter.com/2y0mSA0jAt
— Justicia, Encuentro y Perdón (@JEPvzla) September 8, 2025
La detención
El fin de semana pasado, el Comité para la Liberación de los Presos Políticos (Clippve) denunció que el 4 de septiembre funcionarios de la PNB ingresaron a la casa de los Guillen, ubicada en la urbanización Paso Real, estado Carabobo y arrestaron a Mirian, una adulta mayor, y al adolescente Miguel.
Al día siguiente, los funcionarios obligaron al adolescente a llamar a su hermana Chantal, quien acudió a la sede de la policía con su hija de dos años, y desde entonces los funcionarios negaron el paradero de los cuatro integrantes de la familia, según denunció el Clippve.
Efecto Cocuyo









