El gobierno de Estados Unidos comenzará a cobrar desde este jueves tarifa de 1.000 dólares a los nuevos beneficiarios del programa de parole humanitario, permiso de residencia temporal otorgado por razones humanitarias urgentes y que ha sido duramente criticado por la administración de Trump.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) explicó que el nuevo cargo se aplicará para cualquier extranjero que reciba un permiso de permanencia temporal en los Estados Unidos que no cumpla con una excepción.
La medida afectará a quienes soliciten el permiso por primera vez y a quienes tengan petición en curso pero todavía no hayan recibido respuesta.
Excepciones limitadas y consecuencias del impago
El DHS detalló que la norma incluye algunas excepciones, como en casos de emergencias médicas, asistencia a funerales o situaciones en las que el permiso represente un “beneficio público significativo” para una persona “que ha ayudado o ayudará al gobierno de los Estados Unidos en un asunto de aplicación de la ley”.
Según el comunicado, si un beneficiario no paga la tarifa, las autoridades cancelarán su permiso al momento de la inspección en un puerto de entrada o incluso si ya se encuentra en el país.
Un cambio en la agenda migratoria de Trump
El nuevo cobro forma parte de los cambios que el gobierno introdujo en julio en la One Big Beautiful Bill (Un gran y hermoso proyecto de ley), pieza clave de la agenda migratoria del presidente Donald Trump, quien ha fortalecido su control sobre la política migratoria en la actual legislatura.
En abril, los republicanos del Comité Judicial de la Cámara de Representantes habían impulsado una propuesta similar para aplicar el mismo cargo a las solicitudes de asilo, junto con otros incrementos en los trámites migratorios.









