Maduro entró a la sala de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York con una sonrisa y saludó a sus abogados. Más delgado, canoso y serio que en la primera audiencia, entró seguido de Cilia Flores, también canosa y demacrada.
Durante la segunda audiencia del caso, celebrada este jueves 26 de marzo, el juez Alvin Hellerstein, de 92 años y con la voz quebrada, descartó desestimar el caso, como pedían sus abogados. "Esa sería una decisión muy seria".
También abordó la posibilidad de que el abogado de Maduro abandone el caso si no se resuelve el acceso a fondos. Señaló que una defensa pública sería suficiente para continuar con el proceso, pues tiene dudas sobre la legalidad de permitir el uso de recursos del gobierno venezolano sin una licencia otorgada por la OFAC y subrayó que se trata de un caso sin precedentes claros.
Cuatro cargos cada uno
Maduro y Flores están acusados por la justicia estadounidense de cargos relacionados con narcotráfico y corrupción. En específico son cuatro cargos para Maduro: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de esas armas.
Flores, por su parte, está acusada de otros cuatro cargos relacionados: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
La defensa, que Maduro quiere que le pague el gobierno de Venezuela, pidió en esta segunda audiencia que se desestimen los cargos. Alegó que la Oficina de Control de Activos Extranjeros negó a los acusados la licencia para pagar su defensa con fondos venezolanos. Siendo así, el abogado consideró que ellos pierden su derecho a nombrar el abogado de su preferencia, lo cual según el jurista sería motivo para desestimar el caso.
Juez no desestimará el caso contra Maduro y Flores
Pero el juez Hellerstein no estuvo de acuerdo con desestimar el caso, aunque su decisión tiene que hacerla oficial. Tampoco estuvo de acuerdo con que Maduro y Flores sean una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, como alegó la fiscalía. El fiscal señaló que esos fondos no pueden liberarse por razones de seguridad nacional y política exterior. "Ellos están aquí, no hay riesgo para la seguridad nacional".
Kyle Wirshba, fiscal adjunto de Estados Unidos, argumentó que Maduro y Flores estaban saqueando la riqueza de Venezuela, que fue lo que justificó las sanciones. Destacó que el gobierno estadounidense debería poder utilizar sanciones para influir en la política exterior o la seguridad nacional.
Maduro y Flores están recluidos en el centro de detención de Brooklyn desde que el 3 de enero fueron capturados en Venezuela por tropas estadounidenses. En febrero, su abogado, Barry Pollack solicitó la desestimación del caso, luego que la OFAC negó la aludida licencia. Ambos están sujetos a sanciones en Estados Unidos.









