La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) lleva a cabo una operación con helicópteros armados en la zona de Las Brisas y alrededores, en el municipio Sifontes del estado Bolívar, con el objetivo de enfrentar a líderes de minería ilegal armada, según reportes verificados por la organización SOS Orinoco.
La acción se concentra especialmente entre el km 33 y el km 88, incluyendo Las Claritas, una zona rica en reservas de oro y cobre con un historial de disputas legales internacionales. Fuentes locales consultadas por SOS Orinoco confirman movimientos militares enfocados en desmantelar grupos armados irregulares que controlan áreas estratégicas como Las Brisas-Las Cristinas.
Desinformación y contexto en Bolívar
La organización SOS Orinoco, que monitorea la región desde 2018 mediante una red de fuentes locales en Bolívar, advirtió sobre la circulación masiva de desinformación, videos antiguos y material de otros países que no corresponden a los eventos actuales. No hay confirmación de presencia de tropas extranjeras ni de una operación masiva a gran escala en todo el municipio. Las acciones parecen centrarse en objetivos estratégicos con apoyo aéreo principalmente.
La ONG también reporta actividad en El Callao (inspecciones en plantas de procesamiento) y movimientos preventivos en El Dorado, pero desmiente rumores de despliegues terrestres masivos en Km 88.

Según SOS Orinoco, el actual enfrentamiento no es un hecho aislado, sino consecuencia del modelo de “gobernanza criminal” impulsado por el gobierno de Nicolás Maduro desde la creación del Arco Minero del Orinoco en 2016, en el estado Bolívar. Esta medida entregó más de 111.000 km² sin aprobación de la Asamblea Nacional, sin consulta previa a las comunidades afectadas ni estudios de impacto ambiental.
“La presencia de grupos armados irregulares y sindicatos criminales en Bolívar no ocurrió por casualidad, sino que deriva de un sistema de control territorial construido con complicidad estatal”, señaló la organización.
Riesgos humanitarios y ambientales
La ONG alertó sobre los peligros de un enfoque exclusivamente militar sin una estrategia integral en el estado Bolívar:
- Desplazamiento masivo de miles de mineros y sus familias.
- Deterioro de la crisis humanitaria.
- Violencia que podría afectar a civiles e indígenas inocentes.
SOS Orinoco exige transparencia total sobre la operación, protección inmediata a la población civil y un plan real que incluya planificación territorial, formalización de la minería artesanal, atención social y restauración ambiental.
“El sur de Venezuela no podrá estabilizarse sin desmantelar el modelo mafioso que alimentó la extracción ilegal y las estructuras armadas”, concluyó la organización.
La situación en el Arco Minero del Orinoco del estado Bolívar sigue en desarrollo y continúa siendo uno de los focos de mayor destrucción ambiental y complejidad social en Venezuela.
Efecto Cocuyo









