Más de 30 personas afectadas por los terremotos que golpearon al municipio Juan José Mora permanecen refugiadas en viviendas de familiares en Naguanagua y Los Guayos, mientras esperan apoyo para enfrentar las pérdidas sufridas tras el colapso y deterioro de sus hogares en el sector El Jabillo I de Morón.
María Virginia Buye Hernández, familiar de los damnificados y residente de Naguanagua, relató que inicialmente desconocían la gravedad de la situación porque sus parientes les aseguraban que estaban bien y permanecían fuera de las viviendas por precaución.
"Mi mamá y yo no sabíamos cómo estaban en realidad, porque nos decían que estaban bien, que estaban afuera de las casas esperando que pasara la emergencia. Hasta que el viernes, como a las 10 de la noche, mi sobrino le escribió a mi hermano pidiéndole auxilio porque las casas se estaban hundiendo", contó.
Explicó que esa misma noche intentaron movilizarse hacia Morón, pero las condiciones no lo permitieron.
"No pudimos bajar porque no había luz ni visibilidad en la vía. A las cinco de la mañana del sábado nos fuimos y cuando llegamos nos encontramos con una bomba de tiempo. En cualquier momento las casas se les iban a venir encima", recordó.
Según indicó, al menos 15 viviendas resultaron afectadas por los terremotos y las posteriores réplicas.
La alcaldesa de Juan José Mora, Emily Riera, confirmó este martes 30 de junio que 65% de la población de Juan José Mora resultó afectada por los terremotos registrados el pasado 24 de junio, una emergencia que ha dejado más de 590 viviendas con pérdida total, nueve fallecidos y miles de personas impactadas por daños en sus hogares, servicios públicos e infraestructura.
Réplicas provocaron nuevos derrumbes en Morón
Buye Hernández aseguró que mientras permanecían en el sector ocurrió una nueva réplica que agravó los daños.
"Estando ahí el sábado hubo una réplica y tres casas se desplomaron. Yo lo vi", afirmó.
Detalló que el terreno presenta fracturas importantes y que incluso el agua proveniente de la costa emergió a través de las grietas abiertas por los movimientos telúricos.
"El piso está fracturado y por ahí salió agua de la playa. La carretera se abrió en dos. Eso es una bomba de tiempo", alertó.
Evacuaron a una parte de la familia, mientras otros habitantes permanecieron en la zona afectada porque se negaban a abandonar sus viviendas.
"Logré sacar a gran parte de mis primos, desde niños pequeños hasta adolescentes, pero todavía quedaron personas allá que no quieren desalojar", comentó.
Familias albergan a niños y adultos mayores
Actualmente, 25 integrantes de la familia permanecen en la Vivienda Rural de Bárbula, en Naguanagua.
Entre ellos hay seis adolescentes de entre 15 y 17 años, cinco niños de dos a 10 años y 14 adultos, incluidos varios abuelos con condiciones de salud delicadas.
Buye Hernández relató que una niña de 10 años, recientemente operada de tres hernias, fue trasladada para garantizar su atención médica.
"Su mamá me la entregó porque sabía que allá no iba a recibir la asistencia que necesita. Ella se quedó en Morón mientras nosotros trajimos a la niña", explicó.
También albergan a un niño cuya madre se encuentra fuera del país y que ahora permanece bajo el cuidado de su abuela, quien presenta problemas de salud.
Mientras tanto, otro grupo familiar se encuentra refugiado en el sector El Roble de Los Guayos, en la vivienda de una prima que reside en el extranjero.
Allí permanecen tres niños de 5, 3 y 11 años, una mujer embarazada de ocho meses, además de un tío de 64 años y una tía de 56 años que están a cargo del cuidado de los menores.
Damnificados de Morón requieren insumos básicos
Aunque han recibido apoyo de médicos voluntarios, psicólogos, vecinos e iglesias de la zona, las necesidades continúan siendo numerosas.
Buye Hernández indicó que una adolescente sufrió una crisis emocional producto de la experiencia vivida durante los terremotos y que especialistas han brindado acompañamiento psicológico a varios miembros de la familia.
Además, una iglesia cercana colaboró con la entrega de camas y colchones para atender la emergencia.
Sin embargo, los grupos familiares requieren con urgencia donaciones de:
- Colchones y almohadas.
- Cobijas.
- Pañales talla M y L.
- Proteínas como carne, pollo y huevos.
- Chancletas.
- Champú, crema para peinar y enjuague.
- Gel antibacterial.
- Crema hidratante.
- Juguetes didácticos para niños, especialmente Legos.
- Tensiómetro digital.
- Glucómetro.
También solicitan medicamentos como sueros pediátricos y para adultos, Budecort, Berudual, Enterogermina, Bactron, Flegil, Loperan, Yonal, vitamina C, complejo B, Citicolina y Atorvastatina.
Los familiares hacen un llamado a personas, organizaciones e instituciones que puedan colaborar con insumos básicos para ayudar a los damnificados mientras logran estabilizar su situación y encuentran una solución habitacional tras la emergencia provocada por los terremotos. Para cualquier ayuda se pueden contactar a través de 0414-4148291.









