El gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, descartó este domingo el regreso a clases en Puerto Cabello y el municipio Juan José Mora, los dos territorios más golpeados por los terremotos del 24 de junio en la entidad, y adelantó que está coordinando con el ministro de Educación las posibilidades para el resto del estado.
Reconoció que falta mucho para normalizar la situación. "Nos queda mucho trabajo para regularizar todo, pero en la medida que vayamos solucionando la problemática todo se normalizará."
El gobernador también se refirió a la Gran Valencia, donde la situación emocional de la población sigue siendo delicada por las réplicas que no cesan. "En la Gran Valencia la gente está muy afectada porque sigue temblando", señaló, sin descartar que la decisión sobre el reinicio de clases en esa zona también deba ser evaluada con cuidado.
Las declaraciones las emitió desde el terminal de pasajeros del municipio Juan José Mora, donde continúa dirigiendo las operaciones de atención a los damnificados. Su mensaje final fue de determinación: "Esto lo estamos sacando de abajo entre todos y lo vamos a lograr."
Clases suspendidas desde el jueves
La presidenta encargada Delcy Rodríguez había anunciado la suspensión de clases los días jueves 25 y viernes 26 de junio en todo el territorio nacional, con el objetivo de permitir las labores de rescate, la evaluación de daños en infraestructuras y la habilitación de escuelas como centros de acopio o refugios para los damnificados. Sin embargo, hasta el momento no se ha aclarado oficialmente si este lunes se retomarán las actividades escolares en el estado.
La Federación Venezolana de Maestros realizó evaluaciones en colegios de Carabobo y determinó que más de 400 escuelas nacionales resultaron afectadas por los terremotos y deben ser evaluadas antes de poder recibir estudiantes.
En municipios como Puerto Cabello y Morón, donde los daños estructurales fueron más severos, varias escuelas están siendo utilizadas precisamente como refugios temporales para familias que perdieron sus viviendas, lo que hace aún más improbable una reapertura inmediata.









