Garantizar dos meriendas diarias saludables a un niño durante un mes de clases representa un reto económico para muchas familias carabobeñas. Un cálculo realizado con precios de alimentos disponibles en comercios de la región refleja que una alimentación complementaria básica para 20 días escolares puede superar los 30 dólares mensuales por estudiante.
La cifra cobra relevancia en un contexto en el que el salario mínimo legal en Venezuela se mantiene en aproximadamente 0,22 dólares mensuales. Esto significa que una familia necesitaría más de 136 salarios mínimos para cubrir únicamente las meriendas de un niño durante un mes de clases. En términos porcentuales, el salario mínimo apenas alcanzaría para cubrir 0,73 % de este gasto.
Si se toma como referencia el ingreso mínimo integral de 240 dólares mensuales, compuesto principalmente por bonificaciones, las meriendas representarían alrededor de 12,5 % de ese monto.
El impacto económico es aún mayor para las familias con dos o más niños en edad escolar. En esos casos, el desembolso mensual destinado únicamente a meriendas puede superar los 60 o 80 dólares, sin incluir desayuno, almuerzo, cena ni otros gastos asociados al proceso educativo.
Para estimar el costo, se tomó como referencia una merienda de media mañana compuesta por una fruta y un yogur, o un huevo sancochado y una porción de queso bajo en sal, y una merienda de la tarde integrada por una fruta y galletas integrales, maní, gelatina o cotufas, siguiendo recomendaciones nutricionales que promueven el consumo de frutas, proteínas e hidratación adecuada.
Frutas, lácteos y proteínas elevan el presupuesto
Los precios consultados en establecimientos de Carabobo reflejan que un kilo de cambur cuesta 1,50 dólares, la mandarina 1,56 dólares, el melón 2,03 dólares y la patilla 2,60 dólares. A esto se suma el yogur individual, cuyo precio alcanza 1,30 dólares por unidad.
Otros productos recomendados para complementar las meriendas presentan costos importantes. Un paquete de galletas integrales de 10 unidades se consigue en 2,26 dólares, mientras que 100 gramos de maní cuestan 1,03 dólares. La gelatina para cinco porciones tiene un valor de 1,51 dólares y un paquete de maíz para preparar cotufas ronda los 1,53 dólares.
Las fuentes de proteína también representan una inversión considerable. El kilogramo de queso blanco bajo en sal alcanza los 14,09 dólares y un cartón de huevos se ubica en 6,45 dólares.
Tomando en cuenta estos precios y una planificación básica de 40 meriendas al mes (20 en la mañana y 20 en la tarde), el gasto puede oscilar entre 30 y 40 dólares mensuales por niño, dependiendo de la variedad de alimentos incorporados.
La calidad nutricional sigue siendo una deuda pendiente
La nutricionista y especialista en seguridad alimentaria Susana Raffalli ha advertido que en Venezuela persiste un problema de malnutrición, aun cuando algunos indicadores de desnutrición han mostrado mejoría. Según la experta, entre 30% y 40% de los hogares venezolanos no consumen alimentos de alto valor nutricional de manera regular y gran parte de la dieta se basa en carbohidratos, grasas y azúcares.
Raffalli también ha señalado que una persona puede no estar pasando hambre y, aun así, no estar bien alimentada, una situación que afecta especialmente a niños y adolescentes en etapa de crecimiento.
Especialistas en nutrición coinciden en que las meriendas escolares deben incluir frutas, proteínas y alimentos que aporten energía de calidad para favorecer el rendimiento académico, la concentración y el desarrollo físico de los estudiantes.









