La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), dependiente de la ONU, realizó un llamamiento internacional para recaudar 98 millones de dólares. Estos recursos económicos están destinados a brindar ayuda humanitaria a unos 850.000 damnificados en Venezuela, tras los devastadores terremotos del mes pasado que, según los balances oficiales más recientes, provocaron la muerte de más de 5.200 personas.
Prioridad urgente en alojamiento y seguimiento de desplazados
Durante una rueda de prensa, la directora de Respuesta Humanitaria y Recuperación de la OIM, Maria Moita, detalló que el dinero servirá para financiar alojamiento, suministro de agua, saneamiento, asistencia psicológica y el monitoreo de los desplazados.
Tras visitar las regiones afectadas por los sismos del 24 de junio, Moita recalcó que conseguir refugio es la necesidad más apremiante, puesto que numerosas familias continúan viviendo en albergues provisionales, casas de familiares o cualquier rincón disponible. Asimismo, señaló que resulta indispensable rastrear los movimientos de la población para garantizar que la ayuda llegue de forma oportuna a quienes realmente la necesitan.
Impacto en la población y llamado a la solidaridad
La funcionaria internacional advirtió que muchos damnificados siguen pernoctando junto a estructuras derrumbadas o con daños severos, aferrados a la esperanza de hallar con vida a sus seres queridos o tratando de rescatar sus escasas pertenencias.
Para cerrar, Moita elogió la enorme resiliencia de la sociedad venezolana frente a semejante tragedia y emitió un mensaje de compromiso global:
“El pueblo de Venezuela demostró una fortaleza extraordinaria ante una pérdida enorme; ahora nuestra responsabilidad es estar a su lado, no solo tras las consecuencias inmediatas del desastre sino durante todo el largo camino hacia la recuperación”.









