Los pacientes del Hospital Oncológico Dr. Miguel Pérez Carreño de Naguanagua tienen una lista de reclamos que va mucho más allá de los tres quirófanos dañados. Luis Verástegui, vocero del grupo que ha liderado las denuncias públicas en las últimas semanas, exigió la reparación urgente del aparato de braquiterapia, la habilitación de rayos X y laboratorios, y el suministro de insumos que hoy los pacientes deben costear de su propio bolsillo.
El llamado de Verástegui no viene solo de su caso personal. Es el portavoz de un grupo de pacientes que semana tras semana asiste a la discusión de casos del oncológico y que ha decidido alzar la voz por todas las fallas que el centro arrastra, consciente de que el silencio tiene consecuencias médicas concretas y, en algunos casos, irreversibles.
La denuncia más urgente de los pacientes del oncológico tiene un plazo médico que no admite demora. El aparato de braquiterapia del centro está dañado, y hay pacientes que lo necesitan con carácter crítico. Verástegui hizo un llamado expreso a las autoridades para que sea reparado de inmediato.
La razón es clínica y tiene fecha de vencimiento. Las pacientes con cáncer de cuello uterino que culminan sus ciclos de quimioterapia y radioterapia tienen un máximo de dos meses para iniciar las sesiones de braquiterapia. Si ese plazo se vence, los tratamientos previos pierden efectividad.
"Nos pidieron que hagamos el llamado a las autoridades para que ese aparato sea reparado, porque eso suma importancia para esos pacientes", transmitió Verástegui, actuando como puente entre quienes no tienen voz pública y quienes tienen la responsabilidad de actuar.
Pacientes pagan de su bolsillo rayos X, laboratorios e insumos
La otra cara de la crisis del oncológico es económica y golpea a diario. Las áreas de rayos X no están habilitadas, los laboratorios no funcionan con regularidad y los insumos médicos escasean, lo que obliga a los pacientes a asumir costos que debería cubrir el sistema público de salud.
"Para nadie es un secreto que nosotros, los pacientes, tenemos que costear todos esos estudios que tenemos que hacer", señaló Verástegui. Cada vez que los exámenes preoperatorios vencen por el retraso en las cirugías, el paciente debe repetirlos a su propio costo: laboratorio, placa de tórax, electrocardiograma, evaluación cardiovascular. Todo con un precio elevado para personas que sobreviven con los bajos salarios que impone la situación del país.
A eso se suman los insumos quirúrgicos y médicos que el oncológico no provee. "La cuestión de los insumos se nos hace cuesta arriba conseguir el dinero por la situación del país, por los bajos salarios", expresó Verástegui.
Avanzan trabajos de reparación en los tres quirófanos del oncológico
En medio de los reclamos, Verástegui también tiene buenas noticias. Esta semana continuaron los trabajos de reparación en los tres quirófanos del oncológico que permanecían dañados, y llegaron nuevos equipos al centro. Para los pacientes que llevan meses esperando una cirugía, algunos desde noviembre del año pasado, la noticia es un alivio parcial pero bienvenido.
"Vimos con satisfacción que las autoridades se abocaron a la tarea y prestaron atención a nuestro justo reclamo", reconoció Verástegui, quien dejó claro que el gremio de pacientes no busca confrontación sino soluciones. "Así como reclamamos una cosa, reconocemos también que se está trabajando", agregó.
También confirmó que esta semana siguieron los trabajos de impermeabilización en el oncológico. Entre 80 y 100 pacientes aguardan en lista de espera quirúrgica y la reparación de los quirófanos es el paso más esperado por todos ellos. "Ojalá pronto esa anomalía y esa falla se subsane".









