Dayrí Blanco | @DayriBlanco07
Los carabobeños prefirieron quedarse en casa. La limitada afluencia vehicular en las autopistas y las pocas unidades del transporte público que transitan vacías, así lo dejan claro.
La Autopista Valencia-Campo Carabobo y la del Este en ambos sentidos lucen despejadas.
Mientras que en las avenidas donde aún no hay barricadas el transporte público espera por pasajeros, en una ciudad donde la dinámica suele ser al revés.
Durante la paralización de 24 horas del 20 de julio el transporte se unió en 90% mientras que el promedio de carabobeños que se sumaron a la jornada fue de 80%.











