El partido Primero Justicia (PJ) exigió la liberación de los policías metropolitanos, funcionarios detenidos hace 23 años.
A estos los acusaron de disparar contra civiles durante los sucesos del 11 de abril de 2002, que terminaron en un fallido golpe de Estado contra el entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013).
"A 24 años del 11 de abril, exigimos hoy más que nunca justicia para los policías metropolitanos", manifestó PJ en su cuenta de X. El partido subrayó que estos funcionarios quedaron "sometidos a un juicio parcializado, injusto y viciado".
"Arbitrariamente condenados"
Gonzalo Himiob, director vicepresidente de la organización no gubernamental Foro Penal, afirmó que los policías resultaron "arbitrariamente condenados por delitos que no cometieron" y se les "ha negado, con particular saña, cualquier posibilidad de libertad".
"Se cumplen 24 años de los sucesos del 11 de abril de 2002 y mis pensamientos están con los policías metropolitanos que fueron arbitrariamente condenados por delitos que no cometieron", señaló Himiob en su cuenta de X.
Les negaron la amnistía
En marzo pasado, la abogada Theresly Malavé, de la ONG Justicia y Proceso, denunció la negación de amnistía a tres funcionarios de la extinta Policía Metropolitana. Dichos funcionarios resultaron encarcelados en Venezuela desde 2003 y condenados por hechos relacionados con el marco del golpe de Estado de 2002.
Malavé informó entonces a medios locales que los abogados de los policías Erasmo Bolívar, Héctor Rovaín y Luis Molina recibieron en la Corte de Apelaciones del estado Aragua la negación de una solicitud de amnistía en favor de estos detenidos.
Bolívar, Rovaín y Molina resultaron condenados a la pena máxima de 30 años de prisión por homicidio calificado frustrado en complicidad. También señalados por disparar contra civiles durante los sucesos del 11 de abril de 2002.
Ese día, durante una huelga convocada por el gremio empresarial y protestas ciudadanas generalizadas, Venezuela vivió una profunda crisis política, cuando una marcha opositora se dirigió hacia el Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo.
En las inmediaciones de Puente Llaguno, en el centro de Caracas, se originaron enfrentamientos armados. Hubo disparos provenientes de distintos puntos, lo que dejó al menos 19 muertos y decenas de heridos.









