El senador republicano Rick Scott elevó el tono contra la administración chavista este sábado. A través de un mensaje, exigió que Estados Unidos reimponga de inmediato las sanciones contra Delcy Rodríguez, a quien acusa de manipular a la población con "promesas vacías" sobre salarios dignos mientras orquesta la represión en las calles.
El legislador por Florida reaccionó así a los hechos violentos del pasado jueves 9 de abril, cuando los cuerpos de seguridad arremetieron contra una marcha sindical en Caracas. Scott aseguró que los ciudadanos merecen libertad real y estabilidad, pero que la líder chavista "lo ha prometido todo y no ha entregado nada". Por ello, sentenció que Washington debe terminar con las demoras y retomar los castigos financieros contra Rodríguez.
Exigencia de libertad y fin de la represión
Scott también centró su crítica en la situación de los centros penitenciarios. El senador demandó el cese inmediato de la violencia estatal y la liberación de todos los presos políticos que aún permanecen tras las rejas, incluso aquellos a quienes la "ley de amnistía" debería haber beneficiado. "Dejen de jugar para ganar tiempo. Dejen de usar las fuerzas de seguridad contra venezolanos inocentes", fustigó en su cuenta de X.
Finalmente, el senador advirtió que la comunidad internacional no ignora los abusos sistemáticos del gobierno. Según Rick Scott, los venezolanos ya no toleran una dictadura que vulnera sus derechos fundamentales, y aseguró que "Estados Unidos está observando cada movimiento" de la cúpula oficialista para actuar en consecuencia.
A inicios del mes de abril se conoció que el gobierno de Donald Trump retiró a Delcy Rodríguez de su lista de sanciones, en un paso hacia la normalización de las relaciones con el país tras el asalto estadounidense a Caracas de enero.
El Departamento del Tesoro anunció en su sitio web que Rodríguez había sido eliminada de la lista de “nacionales especialmente designados”, una base de datos de personas a las que Estados Unidos ha sancionado congelando los activos que puedan tener en Estados Unidos, prohibiéndoles la entrada y prohibiendo a los ciudadanos y residentes estadounidenses tratar con ellos.









