Este fin de semana los venezolanos en Perú organizaron puntos de acopio para enviar ayudas a los afectados por los terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 del pasado miércoles 24 de junio.
Desde el Parque Kennedy de la municipalidad de Miraflores, en Lima, el venezolano Gerson Peppers, recordó que en la actualidad no hay un consulado de Venezuela en ese país, pese a ser el segundo con mayor migrantes criollos de Latinoamérica. Sin embargo, tras coordinar con la Cancillería de Perú, lograron programar el traslado de los insumos con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Detalló que una vez en Caracas, la ayuda quedará se entregará a la Federación de Estudiantes Universitario de la Universidad Central de Venezuela, quienes se encargarán de la fase final de distribución. “Nosotros no confiamos en el Gobierno, a quien le quedó grande la responsabilidad”.

Por su parte, Gaby López, otra venezolana, indicó que entre los artículos que están recibiendo se encuentra: pañales, ropa, alimentos no perecederos, insumos médicos y agua. “Esta es una característica tan propia de nosotros. Cuando un venezolano sufre, sufrimos todos. Nunca nos dejamos solos. Por eso hemos sido un país tan resiliente que ha surgido de entre las cenizas y esta vez no será diferente”.
Solidaridad sin fronteras
López precisó que inicialmente la municipalidad les otorgó permiso de permanecer en el parque hasta la 1:00 p.m. de la tarde, pero las donaciones excedieron la capacidad del lugar. Ahora, todo será recibido frente a la Embajada de Venezuela y el Parque Cervantes, ubicados ambos en la cuadra 2 de la Avenida Arequipa. “Hemos visto muchísima gente, peruanos que nos preguntan en qué nos pueden ayudar. Nos damos cuenta que estamos unidos todos en un solo corazón”.
Jennifer Romero nació en Perú pero vivió 30 años en Venezuela. Hizo su familia en Maracaibo, Zulia, y luego tuvo que volver a su país natal con su hijo pequeño y ahora se encuentra colaborando en el centro de acopio. “Venezuela recibió a mis padres y todo lo que tengo se lo debemos a Venezuela”.
“No tenemos cómo darle la mano a nuestra gente allá, que es lo más triste, pero estamos luchando aquí para poder entregarles lo que necesitan. Cada quien que ponga su grano de arena”, añadió José Carrera Moya, venezolano con nueve años residenciado en Perú.
Con información y fotos de Luis Natera.









