Maduro prevé la vuelta a las clases presenciales en octubre
Clases presenciales Cortesía archivo (El Nacional)

Preocupación y muchas dudas. Eso es lo que ha generado el anuncio del regreso a clases presenciales en Venezuela, un país con una severa crisis de servicios públicos y con un 90 % de su población sin esquema de vacunación completo contra la COVID-19.

Son diferentes los escenarios que hay que analizar al respecto y para que cada familia tome la decisión de llevar o no a sus hijos a las instituciones educativas. “No es un tema blanco y negro, no es de decir sí o no”, expresó la pediatra inmunóloga, María Alejandra Rosas, durante su participación en El Carabobeño En Vivo de este lunes 20 de septiembre.

Se debe tomar en cuenta, entre otros elementos, las condiciones inherentes al sistema educativo desde la infraestructura, hasta el personal que va a laborar, los protocolos a implementar y los factores de cada niño y su núcleo familiar.

Hay muchos planteles con baños que no funcionan y sin un suministro de agua continuo. Y, además de que sería ideal que los maestros y todo el personal esté vacunado, eso no lo es todo.

El riesgo siempre existe. Los trabajadores de las escuelas deben cumplir con las medidas de protección, uso de doble tapabocas adecuados e higiénicos, además del agua también debe existir ventilación y estaciones diarias para que los niños se laven las manos.

“No es solo la vacuna. Puedo tener a todo el personal vacunado pero si tengo a una maestra con 30 alumnos en un salón con una sola ventanita y todos están pegados, no hay vacuna que valga y la probabilidad de contagio es grande”.

¿Venezuela preparada?

Y eso no es todo. La especialista explicó que toda la literatura establece que el momento ideal para regresar a clases es cuando la casuística vaya cayendo con evidencia de disminución sostenida de los casos de COVID-19.

La realidad actual de Venezuela es muy diferente. Los datos oficiales indican un aumento de los contagios desde mayo con una pequeña estabilización en agosto y un nuevo repunte en septiembre, con cifras diarias que no bajan de mil 100. Todo indica que “parece que no es el momento más adecuado para volver al colegio”

Al evaluar el comportamiento del virus en la población pediátrica en Venezuela se evidencia un aumento de casos. Incluso, el 13 de septiembre el 11 % de los casos reportados fue en niños, y actualmente ese segmento representa entre 7 % y 8 % de los contagios diarios, cuando al comienzo de este año no era mayor del 1 %.

“Parece que, en cuanto al control del brote en nuestro país, no estamos en ese descenso sostenido que es importante para el reinicio de clases”.

Los niños y el coronavirus

Es cierto que los niños que se contagian con COVID-19 suelen presentar síntomas leves o ninguno. Pero igual pueden contagiar a su círculo familiar, por lo que no es recomendable mandarlos al colegio si en casa hay personas sin vacuna y que sea población de riesgo.

Hay que sumar a esto que, aunque la variante Delta aún no está en gran parte de Venezuela, “puede regarse en cualquier momento, sobre todo porque en el país nos enteramos de todo unos días o semanas después”.

Esto implicaría, en caso de contagios en niños, una mayor carga viral, con lo que se diseminaría mucho más rápido el virus.

Rosas recomendó que la decisión del retorno a clases no sea por decreto sino por análisis desde las familias y los colegios, evaluando todas sus condiciones. “La realidad actual no es la misma de hace un año cuando los niños estaban encerrados y no contagiaban a sus familias… La vuelta a las escuelas ha aumentado los casos en países con mayor cobertura de vacunación que en Venezuela y todo eso hay que tomarlo en cuenta”.

La necesidad de volver a las clases presenciales

Tras la evaluación de todos los riesgos y las condiciones de los planteles, junto a la dinámica de cada núcleo familiar, tomar la decisión de enviar a los niños a la escuela es importante.

La pediatra neumonóloga Glenda Chávez, resaltó en la transmisión de El Carabobeño En Vivo, que ni las escuelas ni la población están preparadas para el regreso a las clases presenciales porque hay muchos miedos y temores, pero que hay que acabar con eso.

“Debemos volver al hábito y la disciplina de levantarse temprano y acudir al colegio… porque se han ocasionado trastornos conductuales en los niños, conductas regresivas, niños que habían empezado a hablar, a escribir, con buena lectoescritura, y hay retroceso porque hay un compromiso neurológico muy importante y por eso no solo hay que ver el regreso a clases como negativo por contagio de COVID-19, sino como una necesidad”.

Chávez destacó que ya la sociedad conoce cómo protegerse del coronavirus y eso es lo que hay que hacer para seguir adelante con actividades rutinarias, sin descuidar las medidas de prevención.

Como neumonóloga, explicó que la población infantil es poco afectada con síntomas evidentes de COVID-19, sobre todo los menores de ocho años, pero que ante cualquier malestar hay que acudir de inmediato al médico para evitar complicaciones como el síndrome inflamatorio multisistémico que es una manifestación postcovid grave, pero con poca incidencia clínica calculada en 1,9 %.

Otras enfermedades pediátricas

Hay otras enfermedades que no se han extinguido. Rosas resaltó que, aunque el año pasado fue muy suave en cuanto a enfermedades respiratorias bronquiales, porque los niños estaban aislados en casa, en los últimos dos o tres meses hay un repunte de casos en menores de cinco años.

Se trata de un brote muy alto de virus respiratorios, a los que suman el dengue, varicela y virus de diarrea y vomito.

“Las enfermedades de siempre van a seguir estando, por eso no podemos dejar a tras las inmunizaciones de los niños. Y tampoco podemos bajar la guardia pensando el niño tiene un cuadro viral cualquiera cuando puede ser COIVD-19”.

La neumonóloga Chávez recordó que este retorno a clases va coincidir con el invierno, y con la época que tradicionalmente es de mucha influencia como lo son septiembre, octubre y noviembre. “Y eso dará miedo porque empezarán las gripes y hospitalizaciones, y no tiene que ser COVID-19 necesariamente”.

Recomendaciones

Ambas especialistas coincidieron en El Carabobeño En VIVO que para el retorno seguro a las clases presenciales se debe cumplir con estas recomendaciones:

  • Establecer horarios diferentes por grados para que no haya aglomeraciones en la entrada y salida.
  • Hacer burbujas con grupos pequeños que no se deben mezclar con otros.
  • No convocar el aforo completo a clases sino separarlos por días.
  • Contar con servicio continuo de agua para el lavado frecuente de manos.
  • Los niños deben usar tapabocas ajustado que no permita entrada de aire y mascarilla facial. Si se usa tapaboca de tela debe ser lavado y planchado a diario.
  • Las aulas deben tener ventilación suficiente.
  • Considerar que no es seguro que los niños y el personal se movilicen en transporte público porque no se respeta el distanciamiento.
  • Realizar un esquema híbrido entre clases online y presenciales.



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