La música es “el arte de combinar los sonidos en una secuencia temporal atendiendo a las leyes de la armonía, la melodía y el ritmo, o de producirlos con instrumentos musicales.” Existen diferentes estilos y géneros musicales. Las preferencias varían de persona a persona. Algunos prefieren el jazz, otros el pop o el rock.

Los diferentes estilos nos pueden resultar agradables o no, oportunos o inconvenientes, según el momento que vivamos, pero siempre serán armoniosos. Y es que la música acompaña la vida. El ya difunto vocalista de la banda de rock Nirvana, consideraba que “cuando una persona tiene un problema serio en la vida, se refleja en su música”. Siempre encontraremos algún tipo de música para acompañar cada momento, según la actividad y emoción que nos domine.

Por eso Ray Charles expresó alguna vez: “La música es poderosa; según la gente la escucha, es afectada por ella.” Este comentario lo hemos validado todos al evocar recuerdos gratos o desagradables, tras escuchar una melodía en particular. La música afecta la gente, y también su audición podría afectarse según la intensidad o volumen a la cual se escucha. Para la gran mayoría, esto es una decisión…

Sin embargo, para unos pocos, los músicos, se reduce el margen de elección. Ser músico es una profesión de riesgo, por la excesiva exposición al “ruido”, aunque sea armonioso, melódico y agradable. Puede parecer una exageración, pero al hablar de prevención auditiva, un sonido suave, dulce y lleno de expresividad generado por un instrumento musical, debe ser considerado ruido y tomar las medidas para evitar el daño. Allí están “las víctimas” por desestimar esta información. Del mundo del rock son los más difundidos como: Phill Collins, Eric Clapton, Bono (U2), Brian Jhonson, vocalista de la banda de rock AC/DC. También los músicos académicos, por los largos períodos de exposición a la música durante ensayos y actuaciones, padecen hipoacusia por exposición laboral.

Laguna Millán y Morón Romero midieron el promedio de “ruido” en la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, encontrando un promedio de 90 db lo que implica una exposición que supera el límite de seguridad. Por su parte, David Goncálves y Luis Sánchez, en su tesis de grado: Estratágicas y técnicas didácticas en la promoción del cuidado auditivo en los estudiantes de la Orquesta Sinfónica Infantil Mozart del conservatorio El Trigal, estado Carabobo, concluyeron que en este grupo:

1).-No existe promoción alguna sobre el cuidado auditivo

2).-Desconocen la importancia de la protección del aparato auditivo y de los riesgos a los cuales se someten cada vez que se exponen a altos niveles de sonido

3) Hubo gran interés en conocer e identificar todos los materiales e instrumentos existentes desarrollados para el cuidado auditivo. Esta realidad se repite en todo el mundo y representa una oportunidad única para sensibilizar a los niños sobre la protección de su audición.

Sembrar conciencia sobre los riesgos de la exposición al ruido en los niveles iniciales de formación musical, evitaría miles de  comentarios como el de Chris Martin quien reveló en una entrevista en 2012: “Desgraciadamente, cuidar de los oídos es algo en lo que uno no piensa hasta que tiene un problema.”

Hoy existen dispositivos con diferentes niveles de protección auditiva en las casas distribuidoras de audífonos. Este es un recurso que el mismo Chris Martin le “hubiera gustado haberlo tenido en cuenta antes. Ahora, en los conciertos todos usamos tapones auditivos hechos a medida o auriculares para monitorizar el sonido. Desde que he comenzado a proteger mis oídos, mi condición no ha empeorado. Toco madera”.

Seas intérprete de algún instrumento de manera independiente o músico con formación académica, si dedicas horas de ensayo y actuación, por favor, usa protectores de ruido adecuados a tu nivel de exposición y permítenos seguir disfrutando de tu arte, creativo e interpretativo. Y si perteneces al grupo de los que disfrutamos la música de diversos géneros, evita el volumen excesivo y comenta esta información con quienes creas les resultará útil para proteger.




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