La política de bonificación del denominado “Ingreso Mínimo Integral” y el deterioro de las condiciones laborales mantienen a los enfermeros venezolanos en una situación de precarización que impacta tanto a trabajadores activos como jubilados, según el Informe Técnico-Gremial del Análisis Crítico Laboral de los Resultados del Censo Nacional de Enfermería 2026.
El estudio, elaborado por la Federación de Colegios de Profesionales de Enfermería, advierte que el modelo salarial actual obliga a miles de enfermeros a buscar múltiples fuentes de ingreso para cubrir necesidades básicas y, además, deja a los jubilados fuera de los mecanismos de bonificación indexada.
El censo contó con la participación voluntaria de 18.951 profesionales de enfermería de una población estimada de 55 mil trabajadores activos adscritos al Ministerio de Salud y el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, equivalente a una muestra de 34,45% del universo total.
Exclusión económica
El informe señala que 15,77% de los enfermeros censados corresponden a personal jubilado, grupo que, según el análisis gremial, queda excluido de las bonificaciones variables indexadas implementadas por el Ejecutivo.
La investigación sostiene que esta situación deja a los jubilados con ingresos insuficientes y vulnera garantías constitucionales relacionadas con protección social durante la vejez.
El documento cuestiona la política del “Ingreso Mínimo Integral” al considerar que no genera impacto sobre beneficios laborales ni prestaciones.
Los resultados indicaron que para enfrentar la diferencia entre un ingreso integral estimado en 240 dólares y una canasta básica familiar calculada en 730 dólares, numerosos enfermeros recurren al pluriempleo formal e informal.
“El cansancio crónico del gremio pone en riesgo el sistema sanitario en su totalidad”, advierte el informe.
Enfermeros reportan multiempleo y desgaste laboral
El estudio señala que, aunque 89,73% de los enfermeros afirmó tener un solo destino laboral dentro del sistema público, gran parte complementa sus ingresos mediante actividades adicionales.
Las encuestas cualitativas incluidas en el análisis reflejan que muchos profesionales realizan enfermería a domicilio, actividades comerciales informales o jornadas nocturnas en clínicas privadas.
Además, 9,61% declaró mantener dos cargos públicos y 0,66% afirmó tener tres o más destinos laborales simultáneos.
El informe sostiene que este fenómeno responde a un salario base insuficiente que obliga a asumir dobles jornadas para sumar pagos y bonificaciones dispersas.
Alta formación académica sin reconocimiento salarial
El análisis también revela que 69,42% de los enfermeros censados posee títulos superiores al nivel de Técnico Superior Universitario.
La distribución académica muestra que 57,10% son licenciados, 6,35% especialistas, 5,36% magíster y 0,61% doctores.
La Federación sostiene que el nivel de preparación académica del personal contrasta con la falta de reconocimiento institucional y salarial.
“La enfermería en Venezuela dejó de ser un oficio técnico hace décadas; hoy es una ciencia médica altamente especializada”, indica el documento.
Según el análisis gremial, el Estado exige competencias de licenciados y especialistas sin adecuar cargos ni remuneraciones al nivel real de formación.
Reclasificación laboral permanece congelada
El informe señala que el sistema de ascensos y reclasificación profesional presenta un severo estancamiento.
De acuerdo con los resultados, 73,88% de los enfermeros declaró no haber recibido procesos de reclasificación o afirmó que estos mecanismos permanecen congelados.
El documento explica que, pese a contar con credenciales académicas superiores, numerosos profesionales continúan ocupando cargos inferiores dentro de la estructura administrativa.
La Federación considera que existe una deuda laboral acumulada que afecta ascensos y beneficios contemplados en las normativas vigentes.
Bono para enfermeros presenta falta de transparencia
La auditoría gremial incluida en el informe examinó el denominado Bono de Responsabilidad Profesional anunciado para sectores prioritarios como salud y educación.
Los resultados indican que 84,59% de los enfermeros censados aseguró no haber recibido este beneficio, mientras solo 15,41% reportó haberlo cobrado.
El informe atribuye esta situación a la ausencia de criterios públicos de asignación, fallas administrativas y centralización de pagos mediante la Plataforma Patria.
Además, cuestiona la falta de mecanismos transparentes para verificar pagos o corregir errores.
La Federación de Colegios de Profesionales de Enfermería convocó a mantener movilizaciones y utilizar el informe como soporte técnico para exigir mesas de negociación inmediatas con el Ministerio de Salud y el Ejecutivo nacional.









