Habitantes de la comunidad Columba Rivas de San Diego tienen más de 20 años solicitando a las autoridades municipales y regionales atender varias de las carencias de servicios públicos, encabezada por la falta de pavimento.
El barrio, ubicado en plena avenida Don Julio Centeno, frente al centro comercial Los Jarales, se fundó en 2005. Solo cuenta con dos calles: ambas de tierra. Angélica Botello, miembro del Consejo Comunal, advirtió que la problemática se agrava en la temporada de lluvias, porque las vías se convierten en lodo con el contacto del agua y pone en riesgo la integridad física de más de 280 vecinos. “Somos 90 familias aproximadamente. Nos preocupan sobre todo los 26 adultos mayores y los 37 niños de esta comunidad, porque ya se han registrado accidentes, caídas, especialmente con nuestros abuelos”.
Crisis económica dificulta la autogestión
Indicó que otra de las dificultades que enfrentan es la falta de alumbrado público. “Necesitamos culminar el proyecto de electricidad en la Calle A, pero no hemos podido por falta de guayas, transformadores, entre otros implementos”.
En 2022, ediles del Concejo Municipal de San Diego informaron que el sector contaba con dos proyectos avalados por las mesas técnicas en materia de agua y electricidad, pero que aún no tenían respuestas de los gobiernos regional y nacional, según lo reseñado en una nota de prensa de agosto de ese año.

Botello aclaró que como fruto de la autogestión, lograron que la calle B sí contara con el servicio. Incluso, pudieron abrir un pozo profundo que suministrara agua a las viviendas, pero es un esfuerzo que no pueden permitirse actualmente. “Ahorita es más difícil por la situación económica. Se nos ha hecho cuesta arriba recaudar los fondos y por eso solicitamos ayuda”.
Alertó que se encuentran en riesgo de que colapsen los transformadores de la segunda calle por sobrecarga. “Los vecino de la calle sin infraestructura eléctrica tuvieron que conectar cableado a nuestra calle y eso genera una sobrecarga”.
Señaló que en reiteradas ocasiones consignaron cartas de petición ante la Alcaldía de San Diego y a la Gobernación de Carabobo para que suministraran ayuda directa. “También enviamos solicitudes por la Ven App y lastimosamente no hemos obtenido respuesta”.









