Más de 40 familias del sector 3 de La Isabelica, en Valencia, continúan viviendo en calles desbordadas de aguas negras. El problema empezó hace tres meses y aún no ha sido corregido
Virginia Moreno, vecina de la vereda 14, explicó que la primera denuncia se realizó en abril de este año, cuando notaron el mal olor proveniente de las cloacas desbordadas en el pavimento de varias vías. Varios residentes se organizaron y emitieron una denuncia en la Ven App.
Hace dos meses, una cuadrilla de la Alcaldía de Valencia, en conjunto con la Hidrológica del Centro (Hidrocentro), acudió al sitio con un camión tipo vacuum para realizar labores de limpieza y mantenimiento del alcantarillado. “Cuando metieron la manguera a presión se dieron cuenta de que la obstrucción real estaba en la vereda 5”, añadió Moreno.
En ese momento, el personal técnico le indicó a la comunidad que se requerirían 35 metros de tubería para reemplazar el tramo dañado. Solicitaron a los vecinos actualizar el reporte en la Ven App con esa información, pero no regresaron a ejecutar los trabajos. “La última llamada la recibimos el viernes 3 de julio, por parte de personas de la aplicación que nos preguntaron si alguien había venido a arreglar, pero todavía nada”.
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Brincar charcos de materia fecal
Virginia vive con su mamá de 72 años y sus tres hijos: dos adolescentes y uno de 10 años de edad. Para ella, lo más crítico es soportar el hedor que se intensificó tras las últimas precipitaciones. “Se ve el excremento flotando y el olor es horrible. Ayer, con el palo de agua, se regó todo. Los carros pasaron y el agua podrida se metió por el portón de la casa”.
Movilizarse en La Isabelica en medio de este foco de contaminación se ha convertido en otra pesadilla diaria para el grupo familiar. Para acudir al mercado o al parque deben brincar de charco en charco, con temor de resbalar y caer en las cloacas. “¿Cómo un niño puede manejar bicicleta o correr? Si se les cae una pelota en esa agua sucia la tienen que dejar allí. Me la paso alerta, pidiéndoles que tengan cuidado”, relató Moreno.

Ella no es la única que ha gestionado reclamos. Tanto el Consejo Comunal de la localidad como otros habitantes, de forma independiente, han solicitado reiteradamente a las autoridades municipales y a la Hidrológica del Centro una pronta solución.
De manera extraoficial, la vecina conoció que parte del personal de Hidrocentro se encuentra atendiendo la situación de emergencia en Morón, tras los devastadores acontecimientos sísmicos ocurridos hace dos semanas. “Todos los mensajes que enviamos a los números correspondientes quedan en azul; los ven y no responden. Prácticamente sentimos que quedamos en segundo plano luego de los terremotos".









