Desde hace años, la burundanga es conocida por ser usada por delincuentes para marear a sus víctimas y hurtarles sus pertenencias. Al parecer, ese modus operandi lo estaría aplicando una banda en el norte de Valencia.
El pasado 26 de octubre, una mujer estaba en la cola para cancelar en una reconocida cadena de farmacias en La Trigaleña cuando de pronto se empezó a sentir mal. Lo único que recuerda es que "apareció" en el asiento trasero de su carro, en el estacionamiento de su residencia.
La víctima fue auxiliada por unos vecinos y al subir a su apartamento se encontró con que se habían llevado varias de sus pertenencias, por lo que denunció el caso a las autoridades, quienes ya habrían iniciado las averiguaciones.
Ese mismo día los vecinos fueron al establecimiento comercial a pedir que se les permitiera ver las cámaras de seguridad para entender lo que había sucedido. Se dieron cuenta que una mujer, quien supuestamente estaba en la cola junto a un hombre, le roció algo a la víctima y se cree que después se la llevaron en su propio carro hasta su casa.
Aparentemente se trata de tres o cuatro personas que andan con gorras puestas. Ellos analizan a sus víctimas para después aplicarles burundanga y quitarle sus pertenencias.
La burundanga o escopolamina es una droga que se extrae de plantas, y que al ser consumida o inhalada (como en este caso) causa que la persona pierda temporalmente la conciencia y sus funciones motoras. Actúa alrededor de 10 minutos después y causa, entre tanto, dificultad para deglutir y hablar, visión borrosa, debilidad del pulso, escalofríos, somnolencia y dificultad para recordar qué sucedió antes de tener contacto con la sustancia.









